«Las soluciones todavía están verdes». Así lo ha manifestado Daniel Ramón, presidente de la Asociación de Áreas de Promoción Industrial de Ibiza y Formentera, entidad vinculada a Pimeef, sobre el proyecto de la futura Zona de Actividades Logísticas (ZAL) para el puerto de Ibiza. Ramón también asistió a la reunión convocada por la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) días atrás.
En tal sentido, el representante de los polígonos industriales ha explicado a La Voz de Ibiza que el diagnóstico del proyecto ya está cerrado. Lo que falta, dice, es la decisión sobre dónde se instalará ese «puerto seco» para concentrar, organizar y optimizar todas las operaciones logístico-portuarias asociadas al movimiento de mercancías.
Diagnóstico compartido
«Estos problemas los comunicamos a la consultora que está evaluando la situación, por encargo de la APB, y estos profesionales coincidían con nosotros en que la situación de Ibiza era muy preocupante», explicó Ramón.
Se refiere al estudio de viabilidad que la APB había licitado, según publicó La Voz de Ibiza en diciembre, para analizar terrenos disponibles para la ZAL. Siete meses después, ese trabajo ya arroja un diagnóstico preliminar que el sector empresarial da por validado.
Se trata del estudio que lleva a cabo la empresa Teirlog Ingeniería S.L. por 87.500 euros, adjudicataria de un contrato de servicios de «Asistencia Técnica para el estudio, análisis, diseño y proyecto básico de una Zona de Actividades Logísticas (ZAL) para el Puerto de Ibiza».
Para Ramón, los problemas de fondo son dos. El primero, «la falta de suelo industrial, que provoca que no se pueda trabajar de forma eficaz en todo el proceso de distribución y logística. Esto provoca unas ineficiencias y costes añadidos a todas las empresas que trabajan en el transporte y distribución de todo tipo de mercancía».
El segundo, «la falta de espacio para que los conductores que llegan a Ibiza puedan estacionar sus vehículos y descansar hasta que vuelven a embarcar en un barco».
La solución que baraja la APB, según Ramón, sería una ZAL con «aparcamiento vigilado, zona de duchas, cafetería» y naves logísticas cercanas al puerto.
El terreno, el obstáculo de siempre
El obstáculo sigue siendo el mismo que reveló Jaime Esteban, representante de los estibadores, a este medio: encontrar el terreno.
Ramón añade el motivo por el que las ubicaciones no trascienden: «Nos consta que han identificado varias posibles opciones, pero no creo que las den a conocer hasta que hayan hablado con los ayuntamientos afectados para ver la disponibilidad de cada una de estas opciones».
La APB había expuesto un mapa con una zona marcada que abarca desde detrás de Jesús hasta playa d’en Bossa, pasando por Figueretes. En ese radio, se definiría una parcela de 15 hectáreas para construir allí la ZAL.
Por su parte, el representante de los estibadores había cuestionado que «para que el puerto funcione, la mercancía tiene que estar en el puerto. No puede estar en una parcela a cuatro o cinco kilómetros».
«Todo lo que no sea ampliar la zona en el puerto mismo, la zona de operaciones, no sirve de nada. Pero ellos quieren hacer esto».
«Las soluciones todavía están verdes»
Ramón fue tajante sobre el estado del proyecto: «No hay nada concreto y solo son análisis de la situación actual, e ideas para intentar solucionar problemas. Pero que nosotros sepamos no se ha concretado nada».
Y cerró con una síntesis que resume el momento del expediente: «En resumen, los problemas están identificados, las soluciones todavía están verdes. Pero desde Pimeef seguiremos insistiendo para que lleguemos a algo útil».
¿En qué consiste la Zona de Actividades Logísticas?
Esta Zona de Actividades Logísticas, que se ha implementado en los puertos de Barcelona, Valencia y Algeciras, entre otros, consiste en un espacio situado dentro o junto al puerto destinado a empresas logísticas, operadores de transporte, almacenaje, distribución y servicios asociados a la cadena logística.
Su función principal es mejorar la eficiencia del puerto, permitiendo que las mercancías pasen del barco al transporte terrestre de manera más rápida, ordenada y con valor añadido.
Por eso, la APB ha lanzado un contrato de servicios de “Asistencia Técnica para el estudio, análisis, diseño y proyecto básico de una Zona Actividades Logísticas (ZAL) para el Puerto de Eivissa”, con un presupuesto de casi 100.000 euros (99.999,98 euros sin IVA).
El estudio está a cargo de la empresa Teirlog Ingeniería SL. por 87.500 euros, quien ha ganado la licitación.
En el expediente se detalla que “la ubicación del puerto de Ibiza, completamente rodeado por la ciudad, ha visto limitadas históricamente sus posibilidades de expansión. Actualmente, el puerto presenta escasez de espacios incluso –en determinados períodos punta- para el estacionamiento de vehículos pesados y ligeros que esperan embarcar, así como para el depósito temporal de plataformas, remolques, semirremolques y otros elementos de transporte de mercancías y para el desarrollo de otras actividades logísticas”.
Ya el Plan Director de Infraestructuras, elaborado en 2006, reconocía la “falta de suelo industrial programado en zonas próximas al puerto para depósito de mercancías y actividades logísticas. También la Memoria de la DEUP vigente pone de manifiesto que, supeditada a las necesidades de la cadena logística para el abastecimiento a la isla, podría requerirse una Zona de Actividades Logísticas en las proximidades del puerto y bien comunicada con él”.

Por esta razón, la APB se plantea “estudiar y analizar con detalle la oportunidad, conveniencia y alternativas (ubicaciones, procedimientos, modelos de gestión,…) para promover, desarrollar y en su caso explotar una Zona de Actividades Logísticas (ZAL) fuera del área de servicio actual”.
Esta tendrá como objetivo “facilitar dichas actividades y ofrecer espacio para el estacionamiento principalmente de vehículos pesados y depósito temporal de elementos de transporte tales como remolques, semirremolques o plataformas, con o sin mercancías, con servicios adecuados para ellos y para sus transportistas”.
Para ello se ha trabajado durante los últimos años en la localización de posibles áreas próximas al puerto con potencial para mejorar los servicios que ofrece el puerto a la cadena logística de transporte, “con unos espacios adecuados y debidamente ordenados para desarrollar este tipo de actividades”.
Según consta en el expediente, se han estimado “unas necesidades a nivel muy preliminar, requiriéndose un estudio y análisis más profundo y detallado de demanda y necesidades, de alternativas de ubicación y de modelos de gestión que, mediante análisis multicriterio (valorando entre otros, los aspectos técnicos, urbanísticos y económicos), faciliten elegir y diseñar en su caso la solución más conveniente con un proyecto básico de la misma”.











