CHARTER NÁUTICO

El eclipse del 12 de agosto dispara reservas de barcos en Ibiza

El sector prevé un lleno total de la flota, con salidas especiales, horarios ampliados y precios al alza para contemplar el fenómeno desde el mar.
El charter náutico, a pleno de cara al eclipse.

Las empresas de chárter náutico de Ibiza esperan alquilar prácticamente toda su flota el próximo miércoles 12 de agosto, cuando el eclipse solar total coincidirá en pocos minutos con la puesta de sol y llevará a cientos de embarcaciones a prolongar sus jornadas de navegación. Las compañías consultadas por La Voz de Ibiza confirman un incremento específico de las peticiones para esa fecha, aunque el fenómeno se producirá en una de las semanas de mayor actividad de todo el verano.

«Van a salir todos los barcos», resume el responsable de una empresa náutica de la isla, que solicita mantener el anonimato. Según explica, muchas compañías ofrecerán salidas con una devolución más tarde de lo habitual para que los clientes puedan contemplar primero el eclipse y después la puesta de sol antes de regresar a puerto.

El empresario da prácticamente por hecho que no quedarán embarcaciones disponibles, salvo cancelaciones de última hora. «Estará sold out», pronostica, aunque introduce un matiz: el 12 de agosto ya es, incluso sin un acontecimiento excepcional, una fecha en la que suele salir al mar la mayor parte de la flota de alquiler.

La diferencia se encuentra en la concentración de consultas para ese día concreto. El perfil del cliente no ha cambiado, pero sí se ha intensificado la demanda. «Es el mismo cliente de siempre, pero hemos notado un incremento justo ese día de peticiones y va a quedar todo vendido», añade la misma fuente.

Últimos barcos disponibles

Otro empresario del sector confirma a este periódico que la demanda supera claramente la habitual y que su compañía únicamente conserva libres «un par de barcos más pequeños». En cualquier caso, asegura que existe la certeza de que también terminarán alquilándose antes de la jornada del eclipse. «Sabemos al cien por cien que se alquilarán», afirma.

En el sector también se advierten subidas de precios para esa jornada y la comercialización de planes especiales, con propuestas que amplían los horarios habituales o incorporan servicios y actividades vinculados a la observación del eclipse desde el mar.

La previsión coincide con la trasladada por la Asociación de Náutica de Ibiza y Formentera, integrada en Pimeef. Su presidente, Ramón van der Hooft, considera que la combinación del eclipse con la puesta de sol convertirá la tarde en una jornada excepcional para el sector y que las empresas terminarán agotando sus últimas disponibilidades.

Preparativos todavía en marcha

La patronal también ha mantenido contactos con el Govern para colaborar en la difusión de las recomendaciones de seguridad. Entre las indicaciones trasladadas al sector figura que las embarcaciones permanezcan preferentemente fondeadas durante la observación, que eviten movimientos innecesarios en los minutos de máxima oscuridad y que mantengan operativas sus luces de navegación.

Una de las compañías consultadas ya ha adquirido 200 gafas homologadas para repartir entre sus clientes, aunque reconoce que todavía tiene pendiente cerrar el resto de su protocolo y organizar la operativa específica. La respuesta refleja que, a una semana del eclipse, parte del sector sigue ultimando cómo afrontar una tarde con más barcos, menos luz y una vuelta simultánea hacia los puertos.

El Govern ya ha advertido de que se prevé un número muy elevado de embarcaciones de recreo en el mar durante la fase total, que se producirá entre las 20.30 y las 20.34 horas. La disminución repentina de la luminosidad, la distracción de los pasajeros y la posibilidad de cambios locales en el viento obligarán a extremar la vigilancia.

Las recomendaciones oficiales para observar el eclipse desde el mar establecen que el patrón debe mantener en todo momento la atención sobre la navegación. Siempre que sea posible, deberá designarse a otra persona para seguir el fenómeno, de forma que quien gobierne el barco mire al mar y no al cielo.

Antes de zarpar, las empresas y los patrones deberán planificar la ruta, consultar la previsión meteorológica, comprobar los equipos de comunicación y salvamento y verificar las luces. Ninguna embarcación podrá superar el número máximo de pasajeros autorizado, aunque se trate de una jornada excepcional.

Regreso simultáneo a puerto

Las autoridades también recomiendan fondear fuera de canales de navegación, accesos portuarios y zonas de maniobra, mantener distancia respecto a otros barcos y evitar cualquier impacto sobre las praderas de posidonia. El Servicio de Vigilancia de la Posidonia desplegará un operativo especial en la costa oeste de Ibiza, donde se espera una de las mayores concentraciones.

Uno de los momentos más delicados llegará inmediatamente después de la totalidad. Numerosos patrones podrían iniciar el regreso al mismo tiempo, ya con escasa luz, por lo que clubes náuticos y marinas deberán reforzar y ordenar las entradas y salidas. Ports de les Illes Balears ha previsto ampliar hasta las 23.00 horas la jornada de sus agentes y mantener un mínimo de tres efectivos en cada puerto de gestión directa.

El dispositivo marítimo se integrará en el operativo general preparado para la isla. El Govern ha habilitado seis zonas oficiales de observación en Ibiza y ha anunciado restricciones de acceso en varias calas, mientras que la Delegación del Gobierno prevé reforzar la coordinación entre Guardia Civil, Salvamento Marítimo y Capitanía Marítima.

Excepción en una temporada más débil

La jornada ofrecerá, además, una fotografía poco habitual del negocio náutico ibicenco. El lleno del 12 de agosto contrastará con una temporada marcada por el exceso de oferta y la caída de actividad, especialmente entre las embarcaciones de menor eslora, tal como ha venido advirtiendo la patronal en los últimos meses.

El propio Van der Hooft explicó recientemente que el chárter náutico atraviesa su tercer año consecutivo de descenso, después del crecimiento extraordinario registrado tras la pandemia. El eclipse aparece así como una excepción dentro de una campaña más difícil para buena parte de las empresas.

Con las últimas unidades disponibles camino de agotarse, las compañías afrontan ahora el reto de transformar ese lleno puntual en una operación ordenada. La tarde del eclipse no terminará cuando vuelva la luz, sino cuando centenares de barcos hayan levantado el ancla y regresado con seguridad a los puertos de Ibiza.

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