El miércoles 12 de agosto de 2026, Ibiza estará dentro de la franja de totalidad del eclipse solar. El fenómeno tendrá además una particularidad decisiva para quienes pretendan fotografiarlo: la fase total se producirá con el Sol muy cerca del horizonte oeste. En Ibiza, la totalidad comenzará a las 20:32:43 y terminará a las 20:33:47, por lo que habrá apenas un minuto y cuatro segundos para captar el momento en el que el disco solar quede completamente oculto.
La fase parcial habrá comenzado mucho antes, a las 19:39, y el eclipse finalizará a las 21:24. Durante prácticamente todo ese periodo, apuntar directamente una cámara hacia el Sol sin la protección adecuada puede causar daños en el equipo y supone también un riesgo para la vista.
Por eso, preparar la fotografía del eclipse requiere algo más que elegir una ubicación con buenas vistas. El filtro, el objetivo, el trípode y la configuración deben estar preparados antes de que comience la totalidad.
El filtro solar, imprescindible durante la fase parcial
El elemento fundamental para fotografiar el eclipse es un filtro solar específico colocado delante del objetivo. No basta con reducir la exposición mediante los ajustes de la cámara ni con utilizar filtros fotográficos convencionales. El filtro debe cubrir correctamente la parte frontal del objetivo y permanecer instalado mientras cualquier parte de la superficie brillante del Sol continúe visible.
Las gafas certificadas para observar eclipses están destinadas a proteger los ojos, no a sustituir un filtro fotográfico diseñado para colocarse sobre un objetivo. Del mismo modo, las gafas de sol convencionales no sirven para observar el fenómeno.
También debe evitarse mirar directamente a través de un visor óptico mientras la cámara está orientada hacia el Sol. La radiación solar concentrada por el objetivo puede alcanzar el ojo a través del sistema óptico.
Cuándo se puede retirar el filtro
El momento excepcional llega durante la totalidad. En Ibiza comenzará exactamente a las 20:32:43, cuando el disco solar quede completamente cubierto por la Luna. Solo durante la fase de totalidad puede retirarse el filtro solar para fotografiar la corona, ya que mantenerlo colocado impediría registrar adecuadamente esa tenue estructura alrededor del Sol eclipsado. El margen será extremadamente corto: a las 20:33:47 terminará la totalidad.
En cuanto reaparezca cualquier parte brillante del Sol, el filtro debe volver a colocarse inmediatamente. La secuencia completa exige, por tanto, tener perfectamente identificado el inicio y el final de esos 64 segundos y evitar improvisaciones durante el fenómeno.
Trípode y enfoque: todo preparado antes de las 20:32
Un trípode permite mantener el encuadre estable y facilita modificar los parámetros sin perder la posición del Sol. Esto cobra especial importancia durante la totalidad, cuando las condiciones de luminosidad cambiarán de manera radical en cuestión de segundos.
El enfoque también conviene resolverlo previamente. Una vez conseguido un Sol nítido, mantener el enfoque manual evita que el sistema de autofoco empiece a buscar un punto de referencia justo cuando comienza la fase más importante.

El eclipse no es un escenario adecuado para empezar a probar configuraciones en el último momento. El minuto de totalidad en Ibiza será demasiado breve para dedicarlo a corregir el encuadre, buscar funciones en los menús o cambiar de objetivo.
El horizonte será tan importante como la cámara
La ubicación tendrá una importancia especial en Ibiza. Cuando llegue la totalidad, el Sol estará aproximadamente a 3,1 grados sobre el horizonte oeste, una altura extremadamente baja. Esto introduce un elemento fotográfico que no estará presente de la misma manera en otros puntos de la franja del eclipse: la posibilidad de componer la totalidad prácticamente sobre el Mediterráneo.
Pero también implica un problema. Una construcción, una colina o incluso vegetación relativamente cercana pueden ocultar el Sol en el momento decisivo. El lugar elegido necesita, por tanto, una visión completamente despejada hacia el oeste.
La costa occidental de Ibiza ofrece las condiciones más favorables para esa composición. El horizonte marino permite aprovechar la escasa altura solar y utilizar elementos del paisaje como parte de la fotografía.
Teleobjetivo o paisaje: dos fotografías completamente diferentes
La elección de la distancia focal dependerá de la imagen buscada. Con un teleobjetivo, el Sol y la corona ocuparán una parte mayor del encuadre, permitiendo concentrar la fotografía en el fenómeno astronómico. Cuanto mayor sea la focal, más importante será contar con un trípode estable y un seguimiento preciso del desplazamiento aparente del Sol.
Un objetivo más angular permite plantear una imagen diferente. En Ibiza, donde el eclipse llegará prácticamente al atardecer, el paisaje puede convertirse en parte fundamental de la fotografía: el mar, la costa y el horizonte pueden acompañar al Sol eclipsado. En este segundo tipo de composición, el eclipse aparecerá más pequeño, pero quedará situado dentro de un escenario reconocible de la isla.
La exposición cambiará drásticamente durante 64 segundos
No existe una única exposición válida para fotografiar todas las fases. Durante la parcialidad, el filtro solar reduce enormemente la cantidad de luz que llega al sensor. Cuando comienza la totalidad y se retira el filtro, las condiciones cambian por completo.
La corona solar tampoco presenta un brillo uniforme. Esto hace posible trabajar con distintas exposiciones durante la totalidad para intentar registrar diferentes zonas alrededor del disco oscuro de la Luna.
Una opción es realizar varias fotografías con exposiciones diferentes durante esos 64 segundos. Sin embargo, la prioridad debe ser mantener un procedimiento previamente ensayado, porque cualquier cambio manual consume parte de un intervalo extremadamente breve.
Evitar estrenar la configuración el mismo 12 de agosto
Una de las mejores preparaciones consiste en realizar pruebas antes del eclipse, aproximadamente a la misma hora y desde la ubicación prevista. Esto permite comprobar dónde estará aproximadamente el Sol respecto al horizonte, si existen obstáculos, cómo responde el trípode y qué encuadre ofrece cada objetivo.

También sirve para practicar el procedimiento fundamental: cámara preparada, encuadre fijado, enfoque resuelto y capacidad para colocar y retirar el filtro con rapidez. El eclipse no ofrece una segunda oportunidad para repetir una toma fallida.
La seguridad está por encima de conseguir la fotografía
Durante las fases parciales, el Sol nunca debe observarse directamente sin protección adecuada, independientemente de que parezca tener poco brillo por encontrarse cerca del horizonte.
Para la observación visual son necesarias gafas para eclipses certificadas ISO 12312-2. Para la cámara debe emplearse protección solar apropiada para el sistema óptico.
La excepción llegará únicamente durante la totalidad, entre las 20:32:43 y las 20:33:47 en Ibiza. En ese breve intervalo, el Sol estará completamente oculto y podrá fotografiarse la corona sin el filtro.
Después llegará el momento más delicado: en cuanto reaparezca el primer fragmento brillante del disco solar, la protección tendrá que volver a estar colocada.
Con solo 64 segundos de totalidad y el Sol prácticamente tocando el Mediterráneo, la fotografía del eclipse desde Ibiza dependerá tanto de la preparación técnica como de haber encontrado previamente un horizonte completamente despejado.










