El Museo de Villena (MUVI), en Alicante, ha sufrido durante la madrugada de este jueves un asalto que ha puesto el foco sobre una de las colecciones arqueológicas más importantes de España y Europa. En una operación ejecutada en apenas cuatro minutos, varios asaltantes irrumpieron en el edificio y sustrajeron casi la totalidad del Tesoro de Villena, un extraordinario conjunto de piezas de oro, plata, hierro y ámbar de la Edad del Bronce.
La Guardia Civil, la Policía Judicial y los especialistas de Criminalística investigan un robo cuyas características apuntan, según los primeros indicios, hacia una acción coordinada y planificada por personas con experiencia. Todavía no existe una confirmación oficial que detalle exactamente todas las piezas sustraídas, aunque fuentes cercanas a las pesquisas ratifican de manera extraoficial que el objetivo de los ladrones era el Tesoro de Villena.
La conmoción ha alcanzado de lleno a una localidad de unos 34.700 habitantes cuya historia está estrechamente vinculada con el hallazgo arqueológico. “La gente va llorando por la calle”, han señalado fuentes municipales después de conocerse lo ocurrido.
Una alarma previa y un asalto ejecutado en cuestión de minutos
La secuencia comenzó antes de que los ladrones irrumpieran en el museo. “A las 5.16 horas de esta madrugada”, según fuentes del consistorio, “saltó la alarma del Polideportivo”, ubicado en las afueras de Villena. Las fuerzas de seguridad se desplazaron hacia ese punto y, solo unos minutos después, comenzaron a sonar las alarmas del museo. La investigación analiza precisamente si el primer aviso pudo funcionar como elemento de distracción para alejar a las patrullas de la zona del MUVI.
El subdelegado del Gobierno en Alicante, Manuel Pineda, aportó otra referencia horaria sobre el aviso recibido por la Guardia Civil: «A las 5.23 horas se recibe un aviso en la Comandancia de Alicante por parte de empresa de seguridad del museo que avisa que ha saltado la alarma». Las fuentes municipales sitúan la activación de las alarmas del MUVI sobre las 5.20 horas. “A las 5.24, cuando llegaron los agentes, ya estaba vacío”.
El robo habría durado aproximadamente cuatro minutos.
Los responsables del asalto intentaron inicialmente acceder al museo por la entrada principal, pero no lo consiguieron. Después dirigieron sus esfuerzos hacia uno de los laterales del inmueble y entraron a través de una ventana, pese a que los accesos disponían de dispositivos de seguridad y blindaje.
El procedimiento empleado ha reforzado las sospechas sobre la preparación de la operación. “No se trata de unos aficionados”, valoraron fuentes consultadas sobre la forma en la que se desarrolló el asalto.
El Tesoro de Villena, objetivo del asalto al MUVI
Una vez dentro del edificio, los ladrones pudieron acceder al espacio reservado al Tesoro de Villena, protegido por una gran vitrina blindada. Los asaltantes se habrían llevado casi la totalidad del conjunto en varios vehículos. El MUVI cuenta con dos salas y no disponía de personal de seguridad permanente, sino de un sistema de cámaras de videovigilancia que ahora está siendo analizado por los investigadores.
El museo ocupa desde mayo de 2024 la antigua fábrica electro-harinera de Villena. Su traslado a este emplazamiento convirtió el edificio en uno de los principales ejes culturales de la localidad. El jueves es, además, el único día de la semana en el que las colecciones no pueden visitarse durante las mañanas, una circunstancia que la investigación sospecha que los responsables del robo pudieron conocer y aprovechar.

Las primeras hipótesis apuntan a una operación cuidadosamente planificada por una posible banda especializada en el expolio del patrimonio histórico. También se investiga una eventual conexión con otros robos recientes perpetrados en museos españoles, mientras tampoco se descarta que la operación pudiera responder a un encargo relacionado con coleccionismo privado.
Un conjunto arqueológico excepcional de casi diez kilos
El valor histórico y arqueológico del material sustraído resulta incalculable. El Tesoro de Villena constituye uno de los grandes conjuntos de orfebrería prehistórica del Mediterráneo occidental y está considerado entre los hallazgos más importantes de la Edad del Bronce en Europa.
Las informaciones aportadas sobre su composición sitúan el peso global del conjunto cerca de los diez kilogramos y destacan la presencia de objetos elaborados en oro, plata, hierro y ámbar. Entre sus piezas se encuentran 11 cuencos de oro, 28 brazaletes, botellas de plata y distintos elementos ornamentales, además de piezas en las que aparecen combinados materiales como el ámbar, el oro y el hierro.
Las fuentes aportadas ofrecen diferentes dataciones y recuentos del conjunto: una de ellas señala 59 objetos datados alrededor del año 1250 antes de Cristo, mientras las otras informaciones sitúan la colección hacia el año 1000 antes de nuestra era y una de ellas cifra el conjunto en 66 piezas. En cualquier caso, todas coinciden en su extraordinaria relevancia dentro de la orfebrería de la Edad del Bronce. Su importancia ha llevado a comparar su valor arqueológico con el de las tumbas reales de Micenas, en Grecia.
El descubrimiento que cambió la historia arqueológica de Villena
El origen del tesoro se remonta a 1963. El albañil Paco García Arnedo encontró casualmente una primera pieza y, posteriormente, la excavación dirigida por el arqueólogo José María Soler permitió localizar el conjunto enterrado dentro de una vasija.
El descubrimiento se produjo en una rambla del término municipal de Villena y generó un importante debate científico por la dificultad de relacionar el tesoro con los yacimientos arqueológicos del entorno. Una de las excepciones es el denominado Tesorillo de Cabezo Redondo, formado por 35 objetos y localizado también en Villena en 1963, que incluye algunas piezas de oro similares.
El Tesoro de Villena está considerado el conjunto de orfebrería de oro más importante de España y el segundo de Europa. Su singularidad alcanza incluso a los materiales empleados en algunas de las piezas. Un estudio reciente del CSIC determinó que el hierro utilizado en un brazalete y un broche procedía de un meteorito.
Cuatro años después de su descubrimiento, el Ministerio de Cultura impulsó la creación oficial de un museo arqueológico en la planta baja del Ayuntamiento. Décadas después, el 17 de mayo de 2024, la colección fue trasladada a la nueva sede del MUVI.
La Guardia Civil busca a los autores y analiza las cámaras
La investigación mantiene abiertos distintos frentes para localizar tanto a los responsables como las piezas sustraídas. Hasta Villena se han desplazado efectivos de la Policía Judicial y de la unidad de Criminalística de la Guardia Civil.
También han acudido el subdelegado del Gobierno en Alicante, Manuel Pineda, y el jefe de la Comandancia, el coronel Francisco Poyato.
Los investigadores estudian ahora el sistema de videovigilancia, el acceso utilizado por los asaltantes, los vehículos empleados y la posible maniobra de distracción registrada minutos antes en el polideportivo.
El tercer asalto a un museo español en cuatro meses
El robo de Villena se produce después de otros dos asaltos de características similares registrados en España durante los últimos cuatro meses.
El 25 de abril, el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz sufrió la sustracción de 144 de las 149 monedas de oro que componían el Tesoro de Villanueva de la Serena. Se trataba de doblones acuñados durante los reinados de Carlos I y Fernando VI.

Posteriormente, el 27 de julio, cuatro encapuchados irrumpieron en el Museo de Albacete y se apoderaron de más de 200 monedas que se encontraban expuestas temporalmente. Aquel asalto fue ejecutado en menos de dos minutos.
Ahora, la investigación deberá esclarecer si existe algún vínculo entre esos episodios y el golpe perpetrado en Villena. Mientras avanzan las pesquisas, la desaparición de uno de los grandes tesoros arqueológicos vinculados a la localidad desde hace más de seis décadas ha provocado una profunda conmoción en el municipio.









