La actividad sísmica en Granada no da tregua. Después de varias jornadas marcadas por decenas de movimientos de tierra, un nuevo terremoto se ha dejado sentir este viernes en Churriana de la Vega, uno de los municipios más afectados por la serie sísmica que comenzó a mediados de agosto y que mantiene bajo vigilancia a la capital y al sur de su área metropolitana.
El último temblor percibido por la población se produjo a las 10.08 horas del viernes. Según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN), tuvo una magnitud de apenas 1,8, pero su carácter muy superficial permitió que los vecinos pudieran notarlo, aunque de forma moderada.
No ha sido el único movimiento registrado durante la jornada. Desde la medianoche, el IGN ha contabilizado terremotos en La Zubia, Otura, Gójar, Padul, Ogíjares, Loja, Armilla, Monachil, Huétor Vega, Alhendín, Granada y Churriana de la Vega.
Sin embargo, únicamente el de Churriana de la Vega registrado pocos minutos después de las diez de la mañana fue percibido por la población. Los demás tuvieron magnitudes inferiores y algunos llegaron a producirse a profundidades de hasta 12 kilómetros, por lo que pasaron inadvertidos.
Un nuevo terremoto vuelve a sentirse en Churriana de la Vega
El movimiento de este viernes se suma a una sucesión de temblores que ha mantenido una actividad prácticamente constante durante los últimos días. La jornada anterior ya había supuesto un nuevo repunte de la actividad sísmica. El jueves se registraron más de 40 terremotos, la inmensa mayoría imperceptibles, y ocho sismos fueron sentidos por la población, con magnitudes comprendidas entre 2,1 y 2,4.
Desde primera hora comenzaron a sucederse los movimientos perceptibles. A las 7.41 horas se produjo un terremoto de magnitud 2,3, con epicentro al noreste de Armilla y a un kilómetro de profundidad. Solo once minutos después, a las 7.52, se registró otro movimiento superficial de magnitud 2,4 al noroeste de Churriana de la Vega.
A las 9.07 horas, un nuevo terremoto superficial de magnitud 2,1 y epicentro en Armilla fue percibido por los vecinos. Apenas catorce minutos después, Otura registró otro de magnitud 2,4. Ya por la tarde, a las 14.45 horas, un movimiento de magnitud 2,2 con epicentro en Vegas del Genil volvió a hacer temblar la zona. El IGN lo clasificó con intensidad III, es decir, «débil».
Más de 1.000 terremotos desde mediados de agosto
La magnitud de esta serie sísmica se aprecia especialmente al analizar la cantidad de movimientos registrados desde que comenzó. Entre el 14 y el 24 de agosto se contabilizaron 1.075 terremotos, aunque la mayoría fueron de magnitud inferior a 2 y, por tanto, no llegaron a ser percibidos.
De ese total, aproximadamente un centenar de sismos sí fueron sentidos por la población. Doce superaron una magnitud de 3, generando alarma entre los vecinos. Además, cuatro terremotos rebasaron los 4 grados de magnitud. Los episodios más destacados fueron los registrados el 15 y el 18 de agosto, ambos de magnitud 4,8.
Desde la calle grabando los daños en el barrio del Zaidín he captado un nuevo terremoto. Mucha precaución, granadinos #Granada pic.twitter.com/qRyZhBj9dQ
— Samuel (@Samuel_MR17) August 18, 2026
La denominada serie sísmica de Alhendín había comenzado el viernes 14 de agosto con un terremoto de magnitud Mw 3,7 durante la tarde. Posteriormente llegaron los dos movimientos de 4,8, cuyos epicentros fueron determinados en Alhendín y Gójar-Otura. Su alcance fue muy superior al área metropolitana granadina. Los terremotos más intensos fueron percibidos en más de medio millar de localidades de Andalucía, Murcia, Castilla-La Mancha e incluso Madrid.
Daños materiales, heridos y vecinos desalojados
La sucesión de terremotos no se ha limitado a generar inquietud. Los movimientos más importantes han causado cuantiosos daños materiales en Granada capital y en municipios del Cinturón, con pérdidas que ya se estiman en millones. Entre los desperfectos registrados se encuentran grietas en muros y paredes, desprendimientos de cornisas, daños en sombreros de chimeneas y otros elementos de las fachadas.
El episodio del 18 de agosto dejó además tres personas heridas. Las informaciones sobre los efectos de la serie sísmica también señalan la existencia de personas con heridas leves y ciudadanos que continúan desalojados de sus viviendas mientras los daños son evaluados o reparados.
Muchos vecinos salieron a las calles durante los terremotos de mayor intensidad ante la alarma provocada por los movimientos. Una de las zonas especialmente afectadas ha sido la calle Alhamar, en Granada capital, donde varios edificios han sufrido daños durante las últimas semanas.
Policía y Bomberos acordonan un edificio en la calle Alhamar
La persistencia de la actividad sísmica continúa teniendo consecuencias visibles en los inmuebles dañados. Este jueves, la Policía Local y los Bomberos acordonaron un edificio de la calle Alhamar después de que se produjeran nuevos desprendimientos.
La vía ha sido una de las más afectadas por los terremotos de las últimas semanas y son varios los edificios que presentan desperfectos. El acordonamiento coincidió con una jornada en la que volvieron a sentirse varios movimientos de magnitud 2 o superior en Granada capital y los municipios próximos. Mientras continúan las réplicas y pequeños terremotos, los daños causados por los episodios anteriores siguen sometidos a evaluación y reparación, y todavía existen ciudadanos que no han podido regresar a sus viviendas.
El miércoles hubo 41 sismos, pero solo uno fue percibido
La elevada cantidad de movimientos no significa necesariamente que todos sean perceptibles. El miércoles 26 de agosto constituye un ejemplo de esa situación. Durante aquella jornada, el IGN registró 41 terremotos, pero únicamente uno aparece como sentido por la población. Paradójicamente, aquel movimiento tuvo una magnitud especialmente reducida: 1,4 mbLg, con epicentro en Cájar y a ocho kilómetros de profundidad.
La jornada mantuvo así un volumen de terremotos similar al registrado durante otros días, aunque la intensidad general fue inferior y prácticamente ninguno superó la magnitud 2. El jueves, en cambio, la actividad volvió a repuntar en intensidad, con varios movimientos percibidos en Armilla, Churriana de la Vega, Otura y Vegas del Genil. Este viernes, el terremoto superficial de 1,8 registrado en Churriana de la Vega ha vuelto a ser sentido pese a su pequeña magnitud.
Por qué Granada registra esta intensa actividad sísmica
La actual serie sísmica de Alhendín se desarrolla dentro de la cuenca de Granada, una zona caracterizada por una elevada actividad sísmica dentro de la Península. El área está atravesada por sistemas de fallas activas, entre ellos los de Granada y Dílar y los de Santa Fe y Belicena-Alhendín. La actual sucesión de movimientos recuerda a la serie sísmica registrada en 2021, que tuvo como principales escenarios las localidades de Santa Fe y Atarfe.
🌍 ¿Por qué #Granada es una de las zonas de España con mayor peligrosidad sísmica?
Los terremotos registrados estos días en Granada vuelven a poner el foco en la actividad sísmica de esta zona de la Península.
🔴 El Mapa de Peligrosidad Sísmica de España del IGN muestra que… pic.twitter.com/3JHteCVGdV
— Instituto Geográfico Nacional-O.A.CNIG (@IGNSpain) August 20, 2026
Por ahora, los datos muestran que la actividad iniciada el 14 de agosto continúa. Aunque buena parte de los terremotos son demasiado pequeños o profundos para ser percibidos, la sucesión de movimientos permanece activa, después de que los episodios más intensos hayan dejado daños materiales millonarios, personas heridas y vecinos desalojados.
El último episodio se ha producido este viernes en Churriana de la Vega. Solo alcanzó una magnitud de 1,8, pero volvió a sentirse en superficie, prolongando una serie sísmica que desde mediados de agosto acumula más de un millar de movimientos y mantiene a Granada pendiente de cada nuevo temblor.









