Un terremoto registrado este viernes por la tarde ha vuelto a poner en alerta a Granada y a numerosos municipios de su Área Metropolitana. El movimiento sísmico se produjo poco antes de las 18:45 horas y su epicentro, situado inicialmente en Alhendín, fue localizado posteriormente en La Zubia, según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN).
Las informaciones disponibles sitúan la magnitud del terremoto entre 3,6 y 3,7, mientras que el IGN ajustó también los primeros cálculos relativos a la profundidad. Inicialmente se había estimado que el seísmo se había originado a unos diez kilómetros, pero posteriormente se situó en torno a cinco kilómetros de profundidad.
El movimiento se percibió en la capital y en diferentes localidades del cinturón metropolitano. Aunque generó numerosas llamadas a los servicios de emergencia, no se han constatado daños personales ni materiales.
El episodio se produce después de otros movimientos sísmicos registrados recientemente en la misma zona, entre ellos el terremoto del pasado 26 de julio, que alcanzó una magnitud de 3,6 y también se dejó sentir tanto en Granada capital como en su Área Metropolitana.
El terremoto se sintió en Granada y el Área Metropolitana
El temblor de la tarde se produjo alrededor de las 18:43 horas y fue percibido en numerosos puntos próximos al epicentro.
Según la escala de intensidad recogida por el IGN, en La Zubia el terremoto se sintió con una intensidad II-III sobre un total de diez niveles. En otros municipios próximos, la percepción fue incluso superior.
En Ogíjares, Armilla, Churriana y Alhendín alcanzó una intensidad III-IV. De acuerdo con la información disponible, fue en Cenes de la Vega donde el movimiento llegó a sentirse con mayor intensidad, alcanzando el nivel IV.
También se percibió en Granada capital, donde el movimiento generó inquietud entre parte de la población.
Desde el 112 se confirmó la recepción de llamadas procedentes de distintas localidades del Área Metropolitana y de la propia capital para alertar sobre el terremoto. Pese a ello, no hubo que lamentar consecuencias personales ni daños materiales.
El servicio dependiente de la Consejería de Emergencias realizó además una batida entre diferentes cuerpos para comprobar posibles incidencias, sin que se constataran daños.
La reacción tras sentirse el fuerte movimiento
El terremoto sorprendió también a personas que se encontraban en espacios comerciales cuando comenzó la sacudida. Fran, comunicador del programa La Linterna de COPE, relató cómo se percibió el episodio desde un centro comercial: «se ha escuchado primero un ruido y luego un temblor».
Según su descripción, la reacción de las personas que estaban en el lugar fue inmediata: «Lo primero que ha hecho la gente es salir fuera». El comunicador habló de una escena con «cientos de personas fuera en la puerta del centro comercial».
La inquietud provocada por estos episodios se relaciona también con la actividad sísmica que ha experimentado Granada durante los últimos años, incluido el enjambre sísmico de 2021, cuando numerosos movimientos llevaron a miles de personas a salir a la calle.
Un experto analiza las características del terremoto
José Miguel Azañón, catedrático en geodinámica de la Universidad de Granada, analizó el movimiento sísmico y sus similitudes con el registrado aproximadamente dos semanas antes. «Las características son bastante similares a las del terremoto de hace, aproximadamente, 15 días», afirmó.
Según el análisis ofrecido en La Linterna de COPE, el origen estaría relacionado con las conocidas fallas de la cuenca de Granada. Azañón explicó que se trata de «fallas relativamente cortas», una característica que condiciona la energía que pueden liberar estos movimientos.
«La magnitud, la energía del terremoto nunca es muy alta», indicó el experto. Esto no significa, sin embargo, que los movimientos pasen inadvertidos. El catedrático señaló que estos terremotos sí «generan una fuerte sacudida».
Los sedimentos pueden amplificar las ondas
Una de las claves para explicar cómo se perciben estos terremotos se encuentra en las características del terreno de la zona. Según Azañón, existe «un conjunto de sedimentos blandos que producen amplificación» de las ondas sísmicas. Esta circunstancia puede contribuir a que un movimiento de estas características sea percibido claramente por la población.
La profundidad fue otro de los datos revisados después de las primeras estimaciones. Aunque inicialmente se apuntaba a unos diez kilómetros, posteriormente el cálculo fue reducido. «Probablemente estemos hablando de 4 o 5 kilómetros«, precisó el catedrático.
El experto también se refirió a la proximidad temporal entre los últimos movimientos registrados en la zona. A su juicio, la aparición de dos terremotos de características similares en un periodo aproximado de dos semanas indica que «está ocurriendo algo y que hay algo que se está ajustando» en la actividad sísmica de la zona.
Otro terremoto había sido registrado durante la mañana
El movimiento de la tarde no fue el único terremoto registrado este viernes en la provincia de Granada.
A las 8:39 horas, el Instituto Geográfico Nacional detectó un seísmo de magnitud 1,9 con epicentro en Gójar. En este caso, el terremoto se produjo a una profundidad de 11 kilómetros.
El movimiento también llegó a percibirse en municipios cercanos, entre ellos La Zubia y Ogíjares, aunque su magnitud fue considerablemente inferior a la del terremoto registrado horas más tarde.
Dos semanas antes también se había producido otro pequeño seísmo en la misma zona. Aquel movimiento tuvo magnitud 2,0, con epicentro en Dílar y una profundidad de cero kilómetros.
Estos movimientos son de menor magnitud si se comparan con el terremoto registrado el 26 de julio, que alcanzó 3,6 y fue claramente percibido en la capital granadina y su Área Metropolitana.











