PRIMARIAS DEL PARTIDO SOCIALISTA

Pitaluga quiere presidir Ibiza: ‘castellano, flamenco, toros y paella’, la España «rancia del franquismo» que vio en Vox

El diputado socialista quiere disputar al PP la Presidencia del Consell en 2027 con una agenda centrada en vivienda, contención turística y promoción del catalán; en 2023 acusó a Vox de querer imponer una visión de España «similar a la más rancia del franquismo».
Álex Pitaluga ha anunciado públicamente su decisión de presentarse a las primarias del Partido Socialista
Álex Pitaluga ha anunciado públicamente su decisión de presentarse a las primarias del Partido Socialista

Àlex Pitaluga ha dado el paso para intentar convertirse en el candidato del PSOE a la Presidencia del Consell de Ibiza en las elecciones de 2027. El diputado autonómico anunció el pasado 5 de septiembre que concurrirá a las primarias socialistas con un discurso centrado en la vivienda, la presión sobre el territorio y la necesidad de revisar el modelo turístico y de crecimiento de la isla.

Su candidatura coloca en primera línea a un dirigente que llegó al Parlament en 2023 y cuyo trabajo durante esta legislatura permite perfilar algunas de sus principales posiciones políticas. Lengua, vivienda, turismo y aeropuerto son cuatro de los ámbitos en los que Pitaluga ha fijado una posición más reconocible.

El catalán también fuera de las aulas

La política lingüística es uno de los terrenos en los que Pitaluga ha mantenido un discurso más definido.

En marzo de 2024 fue el encargado de defender en comisión una proposición no de ley del Grupo Socialista para impulsar un plan integral de mantenimiento y promoción del catalán entre niños y adolescentes. La propuesta no se circunscribía al sistema educativo.

Pitaluga reclamó un plan «bien estructurado y dotado económicamente» para fomentar el uso del catalán fuera de las aulas. Citó expresamente el deporte, las actividades extraescolares, el tiempo libre, los juegos, internet, los medios de comunicación y la oferta cultural.

 

Su diagnóstico sobre Ibiza fue especialmente contundente. Aseguró que el catalán apenas se escuchaba en los patios de colegios e institutos de buena parte de la isla, en las calles, en los campos de fútbol de categorías infantiles y juveniles o en los espacios de ocio de los jóvenes. Extendió esa pérdida de presencia a las redes sociales y otros ámbitos de internet.

En su turno de réplica llegó a afirmar que el castellano mantiene una «superioridad jerárquica» en Baleares y calificó su presencia en muchas localidades de Ibiza como «total y absoluta».

La posición se ha mantenido durante 2026. En marzo defendió en el pleno una moción socialista que reclamaba retirar el plan piloto de libre elección de lengua y eliminar la moratoria del requisito de catalán incluso para determinadas plazas docentes de muy difícil cobertura. PP y Vox la rechazaron con el argumento de que el requisito lingüístico no debe convertirse en una barrera para cubrir vacantes.

En junio volvió a defender en el pleno una iniciativa que reclamaba frenar los cambios normativos que, según el PSOE, «debilitan» el catalán como lengua de cohesión y aprendizaje. PP y Vox rechazaron también ese punto. Su actividad parlamentaria muestra, por tanto, una línea sostenida: preservar el peso del catalán en la escuela y extender su utilización social, frente a las políticas de libre elección y las excepciones lingüísticas impulsadas durante esta legislatura.

La España «rancia» que atribuyó a Vox

La confrontación con Vox alcanzó uno de sus momentos más duros en octubre de 2023.

Durante un debate sobre la libre elección de lengua en la enseñanza, Pitaluga acusó a la formación de pretender imponer «una visión única de España», que describió como «similar a la más rancia del franquismo».

El diputado añadió que se trataba de una España en la que «la única lengua española era la castellana» y enumeró después «el folclore, el flamenco; la fiesta nacional, los toros; y la comida, la paella».

El contexto es relevante. Pitaluga no calificaba el flamenco, los toros o la paella como elementos franquistas de forma aislada. Los utilizó para describir la concepción uniforme de España que atribuía a Vox y que contrapuso a una visión territorial y lingüísticamente plural.

La intervención acabó de forma tensa. Después de que la Presidencia le pidiera reiteradamente que concluyera, Pitaluga continuó hablando, fue llamado al orden y terminó perdiendo el uso de la palabra.

Contención turística y una incomidad: el aeropuerto

En turismo, Pitaluga no cuestiona el peso de la principal industria de Ibiza, pero sí defiende revisar su crecimiento cuando considera que entra en conflicto con la vivienda, el territorio o la calidad de vida de los residentes.

Ese planteamiento aparece también en su posición sobre el aeropuerto.

Durante esta legislatura ha defendido el rechazo a cualquier actuación de Aena que pueda traducirse en un aumento de la capacidad de Es Codolar. Su posición distingue entre modernizar las instalaciones —seguridad, accesibilidad, eficiencia o mejora del servicio— y preparar el aeropuerto para absorber un mayor volumen de tráfico.

Esa posición arrastra una contradicción que le recordaron en el pleno del 2 de junio, y no solo desde el PP. El presidente del Consell, Vicent Marí, reclamó a los socialistas que «exijan a los suyos la retirada del proyecto»: «Es su gobierno. El 51 % de Aena es del Gobierno de España». Desde Més per Mallorca, Adrià Rosa fue más lejos y les acusó de «cinismo»: «Basta de cinismo. No hagan enmiendas. Hablen con los suyos».

Pitaluga, que intervino por el grupo socialista, respondió recordando que fue el Gobierno de Rajoy quien aprobó la privatización del 49 % de Aena y lamentó que la moción del PP se hubiera convertido en «una causa general contra el Gobierno de España». Reiteró que los socialistas de las islas están en contra de la ampliación. Ese mismo día, su grupo votó contra reprobar al ministro Óscar Puente y al presidente de Aena, Maurici Lucena, aunque ambas reprobaciones salieron adelante.

Vivienda: regulación y más intervención pública

La vivienda es otro de los asuntos recurrentes en su actividad parlamentaria y ocupa ahora un lugar central en su candidatura.

Pitaluga ha defendido la aplicación en Ibiza de las herramientas previstas para las zonas de mercado residencial tensionado y ha reclamado una mayor intervención sobre los alquileres. También ha cuestionado la eficacia de las medidas contra la oferta turística ilegal y ha pedido comprobar que las viviendas retiradas de ese mercado regresen efectivamente al uso residencial.

En los últimos meses ha vuelto a vincular directamente la crisis de vivienda con el funcionamiento de los servicios públicos. En junio advertía de que los precios del alquiler están dificultando que profesores y otros profesionales puedan permanecer en Ibiza.

Profesor de Geografía e Historia y antiguo director del IES sa Blanca Dona, Pitaluga lleva desde 2023 en el Parlament y ocupa la Secretaría de Educación de la Federación Socialista de Ibiza. Su trayectoria parlamentaria dibuja un perfil político bastante definido: defensa activa del catalán, intervención pública sobre la vivienda y contención del crecimiento turístico y aeroportuario.

Ese es el bagaje con el que ahora pretende disputar la candidatura socialista al Consell y, si supera las primarias, enfrentarse al PP por la Presidencia de Ibiza en 2027.

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