La Guardia Civil ha intervenido dos réplicas de armas de airsoft que carecían de la documentación preceptiva y ha propuesto sancionar a un varón de 39 años, de nacionalidad española, en Sant Antoni de Portmany. El hombre había exhibido momentos antes una de las armas en plena calle, según informó el instituto armado en una nota de prensa.
La alerta llegó desde un hotel
Los hechos se remontan al 13 de septiembre. El personal de seguridad de un establecimiento hotelero de Sant Antoni alertó a la Guardia Civil de la presencia de un individuo que portaba lo que parecía un arma larga de fuego. Según la nota de prensa, el hombre habría intentado intimidar a otra persona con el arma tras mantener una discusión previa con ella.
Varias patrullas de la Guardia Civil de Ibiza se desplazaron de inmediato a la zona y se entrevistaron con el personal del hotel para reconstruir lo ocurrido.
Las cámaras del hotel, clave en la investigación
Los agentes revisaron las imágenes del sistema de videovigilancia del establecimiento. En las grabaciones se observaba a un varón caminando por la acera contigua al hotel con un arma larga en una mano, encarada hacia el suelo. La Guardia Civil precisó que en ese instante no se apreció un desorden público grave.
A partir de esas gestiones, los investigadores lograron localizar la vivienda del presunto portador del arma.
Entrega voluntaria en su domicilio
Al ser requerido por los agentes, el hombre entregó voluntariamente las dos réplicas de armas de airsoft. Ninguna de ellas contaba con la documentación exigida por ley, y una era la misma que había utilizado poco antes en la vía pública. La otra persona implicada en la discusión que originó el aviso no fue localizada en el lugar.
Una propuesta de sanción administrativa
Tras retirar las dos réplicas, la Guardia Civil tramitó la correspondiente propuesta de sanción administrativa, en aplicación del artículo 36.10 de la Ley Orgánica 4/2015, de Protección de la Seguridad Ciudadana, en concordancia con los artículos 147.2.a y 149.1 del Reglamento de Armas. El caso ha quedado a disposición de las autoridades correspondientes.
El episodio recuerda que las réplicas de airsoft, pese a no disparar munición real, se consideran imitaciones exactas de armas de fuego y su tenencia y uso están sujetos a normativa específica, tal y como recuerda la Guardia Civil en su nota. Portarlas sin la documentación en regla o exhibirlas en la vía pública puede acarrear consecuencias legales, como ha ocurrido en este caso en Sant Antoni de Portmany.










