Un paciente crónico de Ibiza denuncia que la aplicación Espai Salut le hace desaparecer las citas médicas pendientes justo cuando intenta hacerles una captura de pantalla. Tiene 34 años y un 45% de discapacidad reconocida, y asegura que una demora anterior en una resonancia magnética le dejó sin poder mover las piernas durante un mes: «Prácticamente pierdo la vida», resume.
Citas que se esfuman de la pantalla
El paciente cuenta a este periódico que la aplicación llegó a mostrarle una decena de citas atrasadas. Reclamó por la garantía de demora, pero le indicaron que eran «consultas sucesivas» y que no estaban cubiertas.
Poco después, esas citas dejaron de aparecer. «No tengo nada en espera, se supone», relata el hombre, que sospecha que el sistema oculta la información justo cuando detecta un intento de captura de pantalla: «En el momento que el sistema ha captado que quería hacer una captura, me está escondiendo la cita. Porque yo he llamado y sí que tengo citas, sí que me ha indicado que tengo citas. Pero ya, a mí ya no me aparecen». Ha pedido formalmente el historial de sus citas para aclarar qué ha ocurrido.

«Prácticamente pierdo la vida»
El hombre ya vivió antes las consecuencias de una demora. Necesitaba una resonancia magnética urgente por una metástasis en la columna, pero el sistema, saturado, no encontraba hueco. «Literal, prácticamente pierdo la vida, porque tenía una metástasis en la columna y ya me indicaron que necesitaba la resonancia, pero no había manera de hacer esa prueba, porque están saturados», relata.
El retraso le costó caro: «Prácticamente pierdo la vida y me quedé en cama prácticamente un mes sin mover ni sentir las piernas», describe. Ahora arrastra un problema grave de rodilla y, de nuevo, no consigue que le hagan la resonancia: «Que estoy ahora mismo en este mismo punto, que tengo la rodilla muy mal y no consigo que me hagan esta resonancia».
Traumatología, solo una hora al día
En diálogo con La Voz de Ibiza, explica que al intentar contactar con Traumatología le dijeron que solo atienden de 8 a 9 de la mañana: «Me dijeron que solo atienden de 8 a 9 de la mañana: una hora al día». La alternativa que le ofrecieron, escribe, fue «la de siempre: «vaya usted a Urgencias»».
Urgencias, bajo denuncia sindical desde agosto
En su carta, el paciente recuerda que «este agosto, el sindicato de enfermería denunció allí esperas de más de doce horas y noches con cinco médicos y siete enfermeras para todo el servicio» en las Urgencias de Can Misses, el único hospital público de la isla. «Mandar allí a un paciente crónico a por una revisión no resuelve nada. Solo empuja el problema hacia quienes menos margen tienen», sostiene.
Lo que el decreto de garantía deja fuera
La normativa balear que fija plazos máximos de espera protege las primeras consultas, las pruebas diagnósticas y las operaciones, pero, según denuncia Tomás en su carta, no incluye las revisiones de seguimiento, «precisamente las que sostienen la vida de los enfermos crónicos». «El sistema ofrece menos garantías a quien más lo necesita. Si la norma lo permite, el problema es la norma», escribe.
No es el único caso
El de este vecino de Ibiza no es un episodio aislado. Espai Salut, la nueva plataforma digital del IB-Salut, se puso en marcha el pasado mes de marzo y las críticas no han dejado de crecer desde entonces. Usuarios, trabajadores, asociaciones vecinales, organizaciones de consumidores e incluso partidos políticos vienen denunciando desde hace meses dificultades para pedir citas médicas, acceder a la historia clínica o cancelar consultas.
En agosto, la Obra Cultural Balear (OCB) denunció en una nota de prensa otro problema distinto: que la aplicación no ofrece atención ni permite gestionar los datos sanitarios en catalán, pese a ser el idioma que debería aparecer por defecto. La entidad exigió entonces al Govern que corrigiera «de forma urgente» estas «deficiencias» y advirtió de que la situación «puede vulnerar» la normativa lingüística vigente en las islas, además de resultar «grave» tratándose de un servicio esencial como la sanidad pública.










