Para aspirar a una de las 13 nuevas licencias de taxi de Ibiza hay que aceptar que el Ayuntamiento revise los antecedentes penales del solicitante. Ese requisito, incluido en las bases del concurso, es el que ahora pone en duda la Agrupación Empresarial Auto-Taxi y Auto-Turismo de Baleares —integrada en la FEBT—, que lo considera ilegal: sostiene que una exigencia semejante solo puede imponerla una norma con rango de ley, y no un pliego municipal.
Un requisito sin cobertura legal
Las bases habilitan al Ayuntamiento a consultar, antes de adjudicar las licencias, los antecedentes penales de los interesados, además de la inexistencia de sanciones firmes de tráfico y el cumplimiento de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social; quien se oponga a esas consultas deberá aportar él mismo la documentación. El pliego exige, asimismo, un certificado de la Jefatura Provincial de Tráfico que acredite no haber sido sancionado por resolución firme, en los dos últimos años, por determinadas infracciones muy graves.
Es el requisito de los antecedentes penales el que la Agrupación considera improcedente. Apoya su alegación en el Dictamen 5/2026 del Consell Consultiu sobre el Decreto 6/2026, que —recuerda el escrito— citó jurisprudencia que ya había anulado una exigencia semejante en una ordenanza municipal, al entender que incidía sobre derechos —como la libre elección de profesión— cuya regulación está reservada a la ley y no puede introducirse por una norma de rango municipal. Sobre el certificado de Tráfico, la organización pide al Ayuntamiento que revise si puede plantear el mismo problema.
Unas bases rehechas que ya nacen desfasadas
El segundo frente afecta a cómo se reparten las licencias, y tiene una particularidad: estas bases son, de hecho, una versión rehecha para ponerse al día. El procedimiento arrancó en 2024 y quedó suspendido por la moratoria autonómica que frenó a la vez nuevas licencias de taxi y autorizaciones VTC. Cuando entró en vigor el Decreto 6/2026, los servicios jurídicos de Vila concluyeron que las condiciones antiguas debían adaptarse al nuevo reglamento antes de seguir, y el Pleno aprobó inicialmente unas bases nuevas el pasado agosto.
Entre una cosa y otra, sin embargo, la ley volvió a cambiar. La Ley 4/2026, de 11 de junio, modificó el artículo 53.3 de la Ley balear de Transportes —el que fija cómo se adjudican las licencias ordinarias— y entró en vigor el 14 de junio, más de un mes antes de que las bases municipales quedaran fechadas. La nueva redacción ordena valorar de forma preferente la experiencia previa como conductor sin ser titular de licencia, tanto por cuenta propia como por cuenta ajena.
Las bases de Vila, en cambio, siguen construyendo el primer turno alrededor de los conductores asalariados y de los familiares de titulares dados de alta como autónomos familiares; solo las licencias que no cubra ese colectivo pasan a un concurso libre. El desajuste no impide que un autónomo ajeno a una familia de titulares concurra —para eso está el turno libre—, pero la Agrupación sostiene que la reforma de junio obliga a valorar también esa experiencia por cuenta propia en el sistema prioritario, y pide modificar el apartado 4.1.1.a del pliego para ajustarlo.
El propio informe jurídico municipal ya consideró que un cambio esencial en los criterios de adjudicación obliga a aprobar bases nuevas y a reabrir el plazo de solicitudes, de modo que atender esta objeción podría suponer otro retraso en un concurso que se arrastra desde 2024.
Varios frentes en un mismo expediente
Las observaciones sobre las bases se suman a un expediente ya cuestionado por otras vías. La Voz de Ibiza reveló que el número exacto de licencias —13, seis de ellas para eurotaxis— procede de una fórmula elaborada en 2022, anterior al auge de las VTC y a la nueva red de autobuses, que el Ayuntamiento actualizó con indicadores recientes sin rehacer el cálculo de la oferta de transporte. Este periódico también contó que los informes encargados por Vila para aplicar el Decreto 6/2026 descartan que la congestión y la calidad del aire activen dos de las causas de denegación comunes a taxi y VTC. Las 13 licencias se han convertido, así, en el primer ensayo práctico del nuevo marco balear, en plena pugna por las miles de solicitudes de VTC pendientes en la isla.
El expediente ha cerrado su fase de información pública y el Ayuntamiento debe resolver ahora las observaciones antes de aprobar las bases de forma definitiva. Este diario preguntó al Consistorio por otros aspectos del expediente y no obtuvo respuesta.










