Hoteleros de Ibiza encaran el tramo final de la temporada con un balance positivo y unos márgenes que se mantienen sin grandes variaciones respecto a ejercicios anteriores, pese al aumento de los costes. A falta de incorporar septiembre, ocupación media entre mayo y agosto alcanzó el 86,21% en Ibiza, 1,70 puntos más que en 2025, mientras mayor facturación ha permitido absorber buena parte del encarecimiento de personal, energía y suministros, según explica a La Voz de Ibiza Santiago García Ramón, gerente de la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (FEHIF).
«Estamos ante una temporada con niveles de ocupación satisfactorios, pero más en una línea de estabilidad y contención que de un crecimiento intenso», resume García Ramón. En el conjunto de Ibiza y Formentera, la media entre mayo y agosto se sitúa en el 85,21%, 1,17 puntos por encima del mismo periodo del año anterior. Formentera alcanza el 77,99%, con una mejora de 0,48 puntos.
Temporada de consolidación
Evolución mensual muestra precisamente esa combinación de crecimiento moderado y estabilidad. Mayo, junio y julio mejoraron sus registros interanuales antes de que agosto introdujera el primer retroceso del verano en el conjunto de las Pitiusas. Ese último mes terminó con una ocupación del 91,54%, 0,72 puntos menos que en 2025, aunque Ibiza prácticamente repitió resultado, con un 92,06% frente al 92,35% anterior.
Comportamiento tampoco ha sido igual en todas las zonas. Sant Antoni y su bahía, Santa Eulària y Sant Josep mejoran claramente en el acumulado, según FEHIF, mientras zona Norte evoluciona por debajo del ejercicio anterior. Esta última registra hasta agosto un promedio del 83,24%, frente al 86,12% de 2025, y es la única de las áreas analizadas que ha permanecido por debajo del año pasado durante los cuatro meses. Consulta desglose de ocupación por zonas de Ibiza
Más facturación, pero también más costes
García Ramón pide, no obstante, no equiparar directamente buena ocupación con mayor rentabilidad. «La ocupación es un indicador relevante, pero no permite por sí sola valorar la facturación o, todavía menos, la rentabilidad», advierte. Resultado final depende de política comercial, categoría y producto de cada establecimiento, duración de estancia, canales de venta y comportamiento de los distintos mercados.
Presión llega especialmente por lado de gastos. «Los costes siguen aumentando, especialmente en energía, suministros de alimentación y bebidas y, de forma muy significativa, en personal y costes asociados», señala gerente de FEHIF. Entre estos últimos incluye alojamiento que numerosos establecimientos deben proporcionar a parte de sus plantillas, un factor particularmente sensible en Ibiza.
Pese a esa escalada, patronal no observa un deterioro significativo de los márgenes. «La sensación general es que no se están produciendo grandes diferencias de rentabilidad respecto a ejercicios anteriores», afirma García Ramón. Fortaleza y diversificación de mercados emisores están ayudando: «El incremento de la facturación absorbe, en buena medida, el aumento de los costes».
Datos del inicio del verano ya mostraron ese comportamiento. En junio, pernoctaciones en hoteles de Ibiza y Formentera descendieron un 5,2%, mientras tarifa media subió un 7,5%, hasta 213,31 euros, y el ingreso por habitación disponible aumentó un 7,4%, hasta 177,12 euros, según datos del INE analizados por La Voz de Ibiza.
Reservas cada vez más tardías
Temporada también consolida un cambio en forma de contratar las vacaciones. «La principal tendencia que se confirma es una mayor reserva de última hora», explica García Ramón. Hoteles trabajan así «con menor antelación», lo que obliga a mantener una gestión comercial mucho más dinámica y dificulta disponer de previsiones fiables hasta pocos días antes de llegada.
Cambio también depende del canal de venta. Venta directa y plataformas de reserva en línea concentran cada vez más estancias cortas, mientras turoperación conserva viajes de mayor duración, próximos a una semana. «Esta evolución obliga a los establecimientos a adaptar permanentemente su estrategia comercial y a seguir muy de cerca la evolución de cada mercado y canal de venta», señala gerente.
Septiembre deja buenas sensaciones
Último dato necesario para completar balance de temporada alta llegará con septiembre. Primeras sensaciones trasladadas por establecimientos asociados a FEHIF son positivas y apuntan a una buena ocupación, aunque federación esperará a disponer de encuesta cerrada durante próxima semana para cuantificar resultado.
«Confiamos en que el resultado mantenga una evolución tan positiva como la registrada en septiembre del año pasado», señala García Ramón. Cifra permitirá determinar hasta qué punto tramo fuerte de temporada se ha prolongado después de agosto y completar un ejercicio que, por ahora, patronal hotelera define más por consolidación y estabilidad que por crecimiento acelerado.











