El 32 % de las profesionales encuestadas ha rechazado alguna vez un ascenso para preservar el equilibrio entre su trabajo y su vida personal, mientras que otro 20,5 % se ha planteado hacerlo. Los datos reflejan una pérdida de talento que, según las responsables del estudio EQUILIBRIA, no suele aparecer en los indicadores habituales de recursos humanos de las empresas turísticas.
El informe ha sido impulsado por Tanit Ibiza Conexión, en colaboración con Turijobs y la Asociación Española de Directores de Hotel (AEDH). La investigación ha recogido 926 respuestas, un 81,3 % procedentes de mujeres y un 18,7 % de hombres, con una amplia presencia de perfiles operativos y mandos intermedios.
El éxito profesional ya no significa ascender
Uno de los principales resultados del estudio muestra un cambio en las aspiraciones laborales. El 79,4 % de las personas participantes ha redefinido su idea de éxito profesional y ahora concede más importancia al bienestar, el tiempo personal y la posibilidad de establecer límites que al ascenso jerárquico tradicional.
Para las impulsoras de EQUILIBRIA, Alicia Reina y Eva Ballarin, este cambio supone también una advertencia para las empresas: aquellas que continúen basando su propuesta exclusivamente en promociones verticales podrían perder competitividad frente a las que reconozcan el valor del tiempo de sus plantillas.
La investigación no se ha centrado en la brecha salarial, el techo de cristal o la representación femenina, sino en un ámbito menos estudiado: qué sacrifican las profesionales para sostener simultáneamente su carrera, los cuidados, la familia y su identidad personal.
El tiempo personal recibe la peor valoración
Las participantes puntuaron su grado de equilibrio en diferentes dimensiones sobre una escala del 1 al 10. La esfera profesional obtuvo una nota de 5,6 y la familiar, de 5,1, mientras que la personal cayó hasta el 3,8.
El equilibrio general percibido alcanzó un 6,05. La diferencia de más de dos puntos respecto a la vida personal permite observar el espacio propio que se pierde para mantener el resto de responsabilidades.
La distribución de las tareas domésticas también continúa mostrando una brecha relevante. Según el informe, el 74,5 % de las mujeres asume la organización del hogar, incluso cuando trabaja a jornada completa. En la gestión de la logística familiar, la diferencia respecto a los hombres alcanza los 30,5 puntos porcentuales.
El estudio identifica esta carga mental como una infraestructura invisible que sostiene buena parte de la actividad profesional y condiciona las decisiones laborales de las mujeres.
Flexibilidad y desconexión para retener el talento
EQUILIBRIA plantea soluciones relacionadas con la organización del trabajo y no únicamente con la reducción de la jornada.
La medida más demandada es la flexibilidad o la jornada compactada, señalada por el 27,8 % de las participantes. Le siguen los programas reales de bienestar, con un 20,4 %, y una cultura efectiva de desconexión, reclamada por el 14,9 %.
Las conclusiones apuntan a la necesidad de mejorar la previsibilidad de los horarios, respetar el tiempo personal y ofrecer medidas que puedan aplicarse de forma efectiva en el funcionamiento diario de las empresas.
Ibiza como laboratorio del turismo y los cuidados
Ibiza ha servido como escenario del estudio por la intensidad con la que conviven en la isla el turismo, la estacionalidad, el empleo, los cuidados, la vida familiar y la transformación social.
Tras la fase cuantitativa, los resultados se contrastaron con la experiencia de profesionales de Ibiza y la Península durante un workshop celebrado el 23 de octubre en el Centre Cultural de Jesús.
Las conclusiones se presentaron un día después en la quinta edición de Tanit Ibiza Congress & Awards, dedicada este año al equilibrio. Durante el encuentro, Eva Ballarin ofreció la ponencia Éxito 3.8, construida a partir de los resultados de la investigación y de las reflexiones compartidas por las participantes.
El congreso contó con el patrocinio institucional del Consell d’Eivissa, a través de Ibiza Travel, y del Ayuntamiento de Santa Eulària des Riu, además del respaldo de Banco Santander, Gasifred, Ramat, Neobookings y Netibiza.
«La pregunta es si el actual modelo de trabajo turístico está preparado para las personas que vienen», concluye Eva Ballarin.











