La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Palma celebrará el próximo miércoles la vista previa del juicio contra el empresario mallorquín Salvador Llinás, acusado de liderar la conocida como estafa de Autoclik, valorada en cerca de 20 millones de euros.
La Fiscalía solicita para él una pena de nueve años de prisión, además del pago de una multa de unos 4.300 euros, como presunto autor de un delito de estafa.
Según el escrito de acusación, los hechos se remontan a septiembre de 2018, cuando Llinás era administrador de un entramado empresarial vinculado al alquiler de vehículos sin conductor en varios países europeos.
Vendía coches que no eran suyos
El modelo de negocio consistía en disponer de una amplia flota de vehículos, muchos de ellos bajo contratos de leasing o renting, que impedían su venta o cesión a terceros.
Sin embargo, según la Fiscalía, el acusado ignoró estas limitaciones y vendió los coches a particulares y empresas, presentando facturas en las que aparentaba tener pleno control sobre los vehículos.
En algunos casos llegó a entregar los coches, pero no la documentación original, ya que no era el propietario real de los mismos.
Más de 3.500 vehículos vendidos de forma fraudulenta
La investigación de la Guardia Civil apunta a que el empresario se desprendió de manera fraudulenta de 3.568 vehículos, tanto en España como en el extranjero, incluyendo operaciones en países como Italia, Francia, Portugal y Bélgica.
Además, también habría vendido 44 coches financiados mediante crédito bancario, incumpliendo las condiciones contractuales.
El perjuicio económico total se estima en torno a los 20 millones de euros.
Detenido en Taiwán
Llinás fue detenido en Taiwán en octubre de 2024 y posteriormente trasladado a Fráncfort, donde permaneció cerca de un mes en prisión provisional.
Finalmente, fue entregado a España a finales de noviembre en virtud de una orden europea de detención y entrega.
El proceso judicial arranca ahora en Palma con la celebración de la vista previa.










