Recuperar Casa Lola, comprobar en qué estado se encuentra y evitar que vuelva a ser ocupada. Ese es el orden de prioridades que expone Juan Carlos Rodríguez Tur, abogado de la propietaria, Paquita Marsan, para la finca de Sant Josep convertida en un asentamiento de infraviviendas. La propiedad espera que el juzgado resuelva la solicitud de desalojo cautelar que, según el letrado, presentó hace unos tres meses.
La pregunta sobre el futuro del inmueble cobra fuerza después del incendio del domingo, en el que murió un hombre de 48 años que vivía en una de las construcciones precarias del asentamiento. En una entrevista con La Voz de Ibiza, Rodríguez Tur sostiene que la propiedad y los vecinos quieren el desalojo cuanto antes, pero precisa que todavía no existe una resolución judicial que permita llevarlo a cabo.
Las primeras medidas tras un eventual desalojo
Si recuperan la posesión de la finca, el abogado afirma que lo primero será examinar los daños y retirar las chabolas levantadas en ella. Después, prevén contratar seguridad para impedir una nueva ocupación.
Rodríguez Tur anticipa que también habrá que intervenir en la casa. Según describe, hay ventanas destrozadas, servicios inutilizados e instalaciones dañadas. Calcula que poner de nuevo a punto Casa Lola podría requerir una inversión «seguramente millonaria», aunque esa estimación se hace antes de poder inspeccionar el estado completo del inmueble.

El letrado plantea solicitar al Ayuntamiento las autorizaciones necesarias para rehabilitar la propiedad y «restaurar la legalidad» de la finca. Su intención, dice, es ponerse de acuerdo con el consistorio sobre las obras que puedan realizarse. Casa Lola arrastra un largo historial de conflictos urbanísticos, incluida la demolición municipal de construcciones ilegales en 2022 y posteriores expedientes por nuevas actuaciones sin licencia.
¿Volverá al proyecto original?
Preguntado directamente por si Paquita retomaría el proyecto que había imaginado para Casa Lola, Rodríguez Tur no lo confirma. «Vamos a ver en qué condiciones nos encontramos la propiedad cuando la recuperemos», responde. Su explicación se concentra en el desalojo, la retirada de las construcciones precarias, la seguridad y la rehabilitación.
«Paquita lo que quiere es tranquilidad, poner solución a Casa Lola y dar tranquilidad a los vecinos», afirma el abogado. Asegura que desea «mejorar sus propiedades» y «hacer las cosas bien», pero deja para después de la recuperación de la finca cualquier definición más concreta sobre su destino.










