Cientos de personas tomaron las calles de Ibiza ciudad el sábado por la tarde para celebrar la Gran Marcha LGTBIQ+ del Ibiza Pride 2026, el acto central de la duodécima edición de un festival que combina celebración y reivindicación.
La marcha partió desde la puerta del Poliesportiu Es Pratet y recorrió el centro de Vila hasta finalizar en es Martell del puerto, donde se leyó el manifiesto, uno de los momentos más esperados de cada edición.
Banderas del colectivo a modo de capa o de pareo, carrozas y la percusión de las batucadas de Atutiplén y Ritmes Bio-Lents marcaron el ritmo de una marcha en la que participaron entidades como Sa Clau de s’Armari, Ibiza LGTB, Chrysallis y ALAS, además de representantes del Ayuntamiento de Ibiza y del Consell Insular.

El manifiesto: del odio a la vivienda
La lectura del manifiesto arrancó con una constatación directa: «El orgullo nació como respuesta al miedo, al silencio y a la violencia. Y hoy seguimos viendo cómo los discursos de odio crecen en instituciones, medios y redes sociales».
Un arranque que puso en contexto la vigencia de la lucha: en la actualidad, 64 países miembros de la ONU penalizan las relaciones consentidas entre personas del mismo sexo y siete las castigan con la pena de muerte.

El momento más emotivo de la jornada lo protagonizaron Ángel y Fernando, una pareja homosexual migrante que se encuentra en situación de emergencia habitacional tras haber sido desalojada recientemente. Su testimonio situó en el centro del Pride la intersección entre orientación sexual, migración y crisis de vivienda en Ibiza, dando visibilidad a una realidad que habitualmente queda fuera del foco.
Las reclamaciones del manifiesto fueron amplias y concretas: «Desde Ibiza, exigimos un compromiso firme de todas las instituciones contra los discursos de odio y contra cualquier forma de discriminación. Queremos calles, centros educativos, espacios de ocio, centros de trabajo y servicios públicos seguros para todos».
El texto abordó también la diversidad familiar, la salud sexual, las realidades de las personas trans y no binarias, las personas mayores y el papel de los aliados, y reclamó «acabar con el estigma del VIH» y dedicar «más recursos para la salud mental, más formación en diversidad y más atención a quienes han sido históricamente ignorados».
El manifiesto cerró con una condena de «todas las guerras, los crímenes contra la población civil y todas las formas de violencia que destruyen vidas y comunidades», y con una llamada a la «paz» y la «justicia».

Cierre musical a los pies de Dalt Vila
Tras la marcha, el Escenario Visibilidad, situado a los pies de Dalt Vila, acogió el cierre musical de la edición con una programación que incluyó a Horse Meat Disco, los DJs de La Troya y Chinois y espectáculos drag, poniendo el broche a una semana en la que Ibiza celebró su duodécimo Pride bajo el lema «Ibiza, donde nace el arcoíris».
















