Ubicada en primera línea, más imposible, sobre un acantilado y en una parcela que despierta cuando menos ciertas sospechas, propiedad de la promotora CIVASA, ha comenzado la construcción de una megamansión dentro de la exclusiva urbanización Vista Alegre, gracias a la inversión de los petrodólares de una familia texana.
Estas construcciones se encuentran en el sector de la parcela ubicada cerca de un torrente que el avance del Plan General de Ordenamiento Urbanístico aprobado en Pleno desaconseja y plantea que “es necesario revisar con especial atención la inconveniencia de edificar en parcelas próximas al canal d´en Reiali o al canal d´en Nebot, así como en zonas de gran pendiente y en la proximidad del abrupto frente costero”.
Obviamente, lo que diga el avance del PGOU y el informe de Ordenación del Territorio del Consell de Ibiza sobre la inconveniencia de construir en determinas parcelas de Vista Alegre es papel mojado. Como también lo será en este caso el contenido de las Normas Provisionales de Sant Josep que tiene por aprobar inicialmente el Consell de Ibiza.
Y es que las obras cuentan con título habilitante y, por lo tanto, han generado derechos a los propietarios. Revisar la licencia es la única vía para dar marcha atrás al proyecto.
La licencia fue concedida por la Junta de Gobierno presidida por Ángel Luis Guerrero Gelu poco antes de las pasadas elecciones.

Controvertido proyecto
La ubicación cerca del torrente y la pendiente no son el único frente que tiene el proyecto, tal como ha venido informando La Voz de Ibiza. Y es que la licencia está condicionada a la demolición de la piscina ilegal construida en la villa vecina de sa Calma, propiedad del presidente de la Junta de Compensación, Fernando Corominas.
Y en el extremo contrario al lugar donde el empresario americano goza de un derecho de superficie hay un gimnasio soterrado también ilegal y que también debe ser demolido, por mucho que Corominas sostenga lo contrario.

Un casoplón que quita el hipo
Según la licencia de construcción otorgada por el Ayuntamiento de Sant Josep en abril de 2023 y en poder de La Voz de Ibiza, se contempla el edificio principal y las tres construcciones secundarias tiene un total de edificaciones de 2.435,25 metros cuadrados.
Además, se construirán dos piscinas, una interior con una superficie de agua de 10,20 m² y una exterior con una superficie de espejo de agua de 126,04 m².
El edificio central
En el acceso al edificio principal habrá un ascensor para los coches para acceder al aparcamiento subterráneo que tendrá capacidad para 11 vehículos y otro vestíbulo especial para motos.
En planta baja, se proyecta una habitación con baño junto a una enorme lavandería y dos cocinas. Las instalaciones también prevén tres despensas y una cámara fría.
Además de un salón principal, habrá una sala de juegos, bar y un spa con sauna, hamman, dos espacios de masaje, vestuarios y un gimnasio. Allí también habrá una piscina cerrada.
En planta alta –el edificio central cuenta con dos ascensores y dos accesos por escalera- habrá seis dormitorios con sus respectivos vestidores y baños privados. Aunque todas las miradas se la lleva la suite principal: 93 metros cuadrados y dos vestidores que alcanzan los 64 metros cuadrados, además del baño y una oficina privada.
Los anexos
En el primero de los anexos, se construirán seis habitaciones, cada uno con sus respectivos vestidores y baños.
El segundo anexo contará nada más que con dos dormitorios y un baño.
En cambio el tercer añejo es prácticamente un piso independiente: parking subterráneo para cuatro coches, dos habitaciones, baño, oficina, cocina y una sala-comedor.
Inversión millonaria
La inversión necesaria para acometer un proyecto de semejantes dimensiones ascenderá a varios millones de euros. Lejos del presupuesto presentado en el proyecto que ha recibido la licencia y que cifra en 4,7 millones de euros el Presupuesto de Ejecución y Materiales (PEM), a razón de 1.930 euros el coste del metro cuadrado construido.
No es nada extraño que el coste real sea muy distintito al estimado en las licencias, ya que así los promotores pagan menos impuesto de construcción. En este caso, es un 3,80% del importe declarado. Esta práctica es tolerada por los ayuntamientos.
Hay que tener en cuenta que la parcela, ubicada a escasos metros de la zona en la que se produjo el deslizamiento en 2005, requiere de trabajos de estabilización y que la mansión deberá ser micropilotada, una técnica especializada en cimentaciones que se utiliza para soportar cargas estructurales en terrenos complejos.
Fernando Corominas: todo queda en casa
La constructora que está ejecutando el proyecto es Bio Construcción Ibiza, propiedad también de Fernando Corominas, y responsable de numerosas construcciones en la urbanización de Vista Alegre.
Fuentes del sector han cifrado en 30 millones de euros el precio que habría pagado el empresario americano que se ha hecho rico extrayendo petróleo en Texas por el derecho de superficie que cuenta en la actualidad y la opción de compra de toda la parcela.