El hombre de 33 años y nacionalidad rumana que resultó gravemente herido en una agresión en Formentera continúa ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, en Ibiza. Su estado es estable dentro de la gravedad y sigue conectado a ventilación mecánica, según el último parte médico de este jueves.
Estable dentro de la gravedad
La evolución del paciente se mantiene sin cambios significativos en las últimas horas. Continúa con ventilación mecánica, el mismo soporte que necesita desde su ingreso el pasado lunes. El centro hospitalario no ha facilitado, por el momento, más detalles sobre su pronóstico a corto plazo.
Un golpe en plena discusión
La agresión se produjo la tarde del lunes junto a la estación del ferry, en La Sabina. Según relató a La Voz de Ibiza un testigo, dos amigos discutían cuando uno golpeó al otro con fuerza; la víctima cayó, se golpeó la cabeza contra el bordillo de un escalón, quedó inconsciente y entró en parada cardiaca.
Varios testigos comenzaron a hacerle la RCP hasta que llegó la ambulancia. Después fue trasladado en helicóptero hasta Ibiza, donde ingresó en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario a las 17.09 horas, con un diagnóstico de traumatismo craneoencefálico grave. El parte médico difundido al día siguiente ya señalaba que el paciente permanecía en coma inducido.
La persecución de un exolímpico
El presunto agresor no esperó el desenlace y salió corriendo. Un vecino lo alcanzó junto a una embarcación y, entre varios testigos que habían visto la agresión, lograron retenerlo. Entre ellos estaba Asier Fernández de Bobadilla, director deportivo del Club Mare Nostrum y ex windsurfista olímpico, que se lanzó a perseguirlo pese al riesgo.
El fugitivo saltó una valla en el recinto de la empresa náutica Helix y se escondió en un pequeño bosque. Fernández de Bobadilla, junto a un empleado de la compañía, le cerró cualquier salida hasta que el agresor terminó escondido dentro de un catamarán varado en la parcela. Ahí lo redujeron entre varios y lo mantuvieron sujeto hasta que llegó la Policía Local, que se lo llevó esposado sobre las 14.20 horas.
«Había matado a una persona, no podía dejarle ir», explicó el ex olímpico a La Voz de Ibiza al justificar por qué se arriesgó a perseguirlo.
El detenido sigue investigado por un presunto delito de tentativa de homicidio. El caso continúa bajo investigación judicial, y la única novedad conocida sobre el estado de salud del herido en la agresión de Formentera es la estabilidad dentro de la gravedad confirmada este miércoles.










