Formentera vivió una jornada de fuerte impacto emocional con el entierro de una mujer embarazada de origen subsahariano cuyo cuerpo fue hallado el pasado 30 de marzo en la playa de ses Canyes. Numerosos vecinos acudieron al sepelio tras una convocatoria de la ONG Caminando Fronteras, que trabaja para localizar a la familia de la víctima y de otras personas desaparecidas en rutas migratorias.
Ese mismo día, se notificó la aparición de otro cadáver en la costa de s’Estufador, en este caso el de una mujer en avanzado estado de descomposición, tal y como confirmó la Guardia Civil.
Los hallazgos se han sucedido en los últimos días en la isla. El viernes apareció otro cuerpo en la zona de Es Carnatge y el domingo se localizó otro en la playa de es Pujols. En estos dos casos se trataría de hombres, también de origen subsahariano, en un contexto que apunta a la peligrosidad de las rutas migratorias hacia Baleares.

Un entierro que refleja una tragedia creciente
El caso de la mujer enterrada esta semana ha tenido una especial repercusión, tal como informó IB3 Noticias. El cuerpo fue localizado a primera hora de la mañana por un particular en ses Canyes, flotando en el mar, y presentaba indicios de un avanzado estado de gestación, algo que luego fue confirmado.
La víctima llevaba chaleco salvavidas y no portaba documentación, lo que dificulta su identificación.
Con este entierro, el cementerio de Sant Francesc suma ya 21 personas migrantes sin identificar sepultadas en la isla, a las que se añadirán los últimos tres cuerpos hallados en apenas cinco días.
Investigación en marcha
En todos los casos, la Policía Judicial de la Guardia Civil se ha hecho cargo de las investigaciones para esclarecer las circunstancias de las muertes.
Las autoridades tratan de determinar la identidad de las víctimas y su posible relación con travesías migratorias irregulares entre el norte de África y Baleares, una ruta que en los últimos años ha dejado varias víctimas mortales.
La acumulación de hallazgos en pocos días vuelve a poner el foco en la crisis migratoria en el Mediterráneo occidental y en el impacto que está teniendo en Formentera, donde los enterramientos sin identificar continúan aumentando.












