El conseller de Lucha contra el Intrusismo del Consell de Ibiza, Mariano Juan, ha felicitado al Ayuntamiento de Sant Antoni y a la Guardia Civil por desmantelar la última macrofiesta ilegal de la temporada en una villa secreta de la isla y, al mismo tiempo, ha reclamado a la patronal Ocio de Ibiza que vaya más allá y blinde con cláusulas antipiratas los contratos de todos los DJs que pisan la isla. Lo hizo en unas declaraciones difundidas por la propia institución insular.
Felicitación al operativo de Sant Antoni
Juan valoró como una «actuación contundente» la intervención policial que permitió abortar la fiesta y abrir la vía a una sanción «muy importante» contra organizadores y colaboradores. El conseller destacó que el dispositivo, liderado por la Policía Local de Sant Antoni con apoyo de la Guardia Civil, no solo concluirá en multa, sino que cortó en el acto una concentración con «muchísimas personas».
El papel del Consell tras la pandemia
Preguntado por la implicación de la institución insular, el conseller recordó que, durante la pandemia y los años posteriores, el Consell puso en marcha un servicio centralizado de detectives privados a disposición de los ayuntamientos. Aquellos profesionales localizaban y documentaban las fiestas ilegales —entonces disparadas por el cierre de los clubes— y llegaron incluso a colaborar en su disolución, además de aportar las pruebas que sostenían las sanciones municipales.
Ese refuerzo, según Juan, fue «excepcional y temporal»: el Consell no es competente en la materia, pero asumió la herramienta porque los ayuntamientos «se vieron superados» en un periodo en el que el ocio reglado estaba apagado y la oferta clandestina crecía.
Más de dos millones para reforzar la policía
Superada aquella primera fase, el Consell mantiene la colaboración por otra vía: la financiación. El conseller cifró en más de dos millones de euros procedentes del Impuesto de Turismo Sostenible la aportación insular para que los municipios refuercen sus plantillas de policía, paguen horas extra, renueven material o, si lo consideran oportuno, contraten detectives por su cuenta.
La institución, explicó, sigue ejerciendo directamente sus competencias frente al transporte ilegal y las viviendas turísticas sin licencia, mientras la persecución de las actividades clandestinas en suelo público o privado recae sobre los ayuntamientos. Es el guion de un Consell que ya defendió hace meses su «modelo Ibiza» contra el intrusismo y que, según el conseller, ha terminado con la sensación de impunidad sobre la oferta paralela.
«Insuficiente»: el reto a Ocio de Ibiza
Juan también se pronunció sobre el anuncio de Ocio de Ibiza, la principal patronal del sector. La asociación se ha comprometido a que sus discotecas no contraten a DJs con cláusulas de exclusividad que actúen en fiestas ilegales y, llegado el caso, a romper esos contratos. El conseller calificó el gesto de «buena noticia» y de cierto «mea culpa», pero lo consideró «insuficiente».
La exigencia del Consell es que esa incompatibilidad figure en todos los contratos con artistas que vienen a trabajar a la isla, tanto en los clubes integrados en la patronal como en los que operan al margen de ella. Una medida que, en su opinión, debería traducirse en la expulsión inmediata del DJ que participe en eventos clandestinos y en el veto a futuras contrataciones.
«Isla de acogida, no de piratas»
El conseller cerró su intervención con un mensaje dirigido al sector y a los artistas internacionales que cada temporada eligen Ibiza como escaparate. La isla, defendió, es «una marca muy potente» y un «centro mundial del ocio» abierto a quien venga «a cumplir las leyes», pero no puede recibir «con los brazos abiertos» a quien «hace el pirata», molesta a los vecinos o daña los parajes naturales. El conseller enmarcó así la respuesta institucional ante el repunte de fiestas ilegales en Ibiza, un fenómeno que vuelve a marcar la agenda de seguridad de cara a la temporada.












