El Hospital de Formentera ha recuperado este miércoles la actividad quirúrgica programada, suspendida desde el 19 de octubre por las filtraciones de agua provocadas por la DANA Adam. La reapertura se produce después de más de dos semanas de restricciones que obligaron a aplazar varias operaciones no urgentes.
La decisión se ha adoptado tras recibir resultados favorables de los análisis microbiológicos realizados en el área quirúrgica, siguiendo las recomendaciones del Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Universitario Son Espases.
Las muestras, recogidas el 23 de octubre después de los trabajos de limpieza y desinfección, han permitido confirmar que las instalaciones reúnen las condiciones sanitarias necesarias, según ha informado Radio Ibiza.
Durante este periodo se han tenido que aplazar nueve intervenciones quirúrgicas no urgentes, que serán reprogramadas para los próximos días. El Área de Salud de Ibiza y Formentera también ha señalado que desde la DANA de octubre de 2025 se han ejecutado más de 200 actuaciones de mejora en el bloque quirúrgico.
Como adelantó La Voz de Ibiza el pasado 21 de octubre, las filtraciones aparecieron en puntos distintos a los reparados tras el temporal del año anterior. En aquel momento, Salud confirmó ocho operaciones afectadas y la necesidad de acometer nuevas obras para evitar futuras entradas de agua.
Las precipitaciones habían alcanzado principalmente la antesala del quirófano, sin dañar directamente la sala de operaciones. Por este motivo, la actividad quirúrgica urgente y de emergencia se mantuvo operativa durante toda la suspensión preventiva. El paritorio también había recuperado su funcionamiento habitual pocos días después del temporal.
La reapertura supone un nuevo episodio en la trayectoria reciente del servicio, que ya había recuperado la cirugía programada en julio, después de varios meses de limitaciones relacionadas con problemas ambientales y obras de acondicionamiento.
Por otra parte, los datos difundidos por el Área de Salud sitúan al Hospital de Formentera como el centro público con menor demora quirúrgica de Baleares, con una espera media de 67,2 días frente a los 92,5 días del conjunto de la comunidad.
Aunque la actividad asistencial vuelve a la normalidad, las nuevas filtraciones han puesto de manifiesto que las reparaciones anteriores no fueron suficientes para impedir la entrada de agua en otras zonas del edificio, una circunstancia que ya había reconocido la administración sanitaria en declaraciones a La Voz de Ibiza.










