El Govern balear ya cuenta con un diagnóstico técnico sobre los principales retos, duplicidades y riesgos en la implantación del modelo Barnahus, un sistema integral de atención a menores víctimas de violencia sexual cuyo desarrollo tuvo en Ibiza uno de sus primeros impulsos. Este avance supone un paso clave en la extensión autonómica de una iniciativa que ya fue presentada como pionera en la isla.
El informe ha sido elaborado tras varias reuniones del grupo de trabajo territorial, que ha analizado la situación actual en Baleares y ha identificado los puntos críticos del sistema. Durante las sesiones técnicas, los profesionales implicados han estudiado el circuito actual de actuación, desde la detección y notificación de los casos hasta su valoración y protección, comparando las diferencias existentes entre islas y su adecuación al protocolo vigente. Este análisis permitirá adaptar el modelo a la realidad territorial de Baleares.
En la última reunión, celebrada esta semana, los trabajos se centraron en concretar cómo debe aplicarse el modelo Barnahus en el archipiélago, abordando aspectos como la valoración de los casos, el acompañamiento de las víctimas y la integración de servicios especializados. Todo ello con el objetivo de consolidar un sistema homogéneo.
Un modelo común para evitar la revictimización
El grupo de trabajo está integrado por profesionales de los ámbitos social, sanitario, judicial, educativo y policial, y tiene como meta definir un modelo “común, coordinado y centrado en el bienestar del menor” en todas las islas. La consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández, subrayó que este proceso técnico es clave para mejorar la respuesta institucional.
“Este trabajo es fundamental para garantizar una atención eficaz y adaptada a las necesidades de los niños y niñas, evitando la revictimización”, señaló Fernández, quien destacó que el modelo busca situar al menor en el centro del sistema. La consellera ya había adelantado hace cuatro meses que la primera Barnahaus del archipiélago “será previsiblemente la de Ibiza”, ya que en la isla pitiusa el Consell insular lleva trabajando en este proyecto desde la legislatura pasada.
Concentrar la atención en un único espacio
El modelo Barnahus plantea concentrar en un mismo espacio todos los recursos necesarios para atender a las víctimas, desde la asistencia psicológica y médica hasta la exploración forense y la coordinación judicial, lo que supone un cambio estructural en la forma de abordar estos casos.
Su implantación permitirá mejorar la detección precoz, reforzar la calidad de las pruebas judiciales y ofrecer una atención terapéutica más adecuada, objetivos que ya marcaron las primeras experiencias desarrolladas en Ibiza.
El proyecto se desarrolla en el marco del Observatorio de la Infancia y la Adolescencia de Baleares, encargado de coordinar la estrategia Barnahus en todo el territorio. El objetivo final es avanzar hacia la creación de al menos un centro especializado en cada isla, en colaboración con los consells insulares y entidades especializadas.
«Este modelo no es solo un recurso, es un cambio de paradigma. Queremos que el menor esté protegido desde el primer momento y que ninguna institución actúe de manera aislada”, dijo la consellera de Bienestar Social de Ibiza, Carolina Escandell, al presentar el movelo a fines de 2025.










