El sector del taxi en Ibiza ha reclamado mantener e intensificar la presencia de inspectores contra el intrusismo en el transporte, tras constatar que los taxis pirata han reducido su presencia en el aeropuerto pero se han desplazado hacia otros puntos de la isla como discotecas y playas.
Así lo explica Lolo Ruíz, taxista de Elite Corsaris, quien subraya que el refuerzo de controles en el aeropuerto ha tenido un impacto directo en la actividad ilegal, aunque advierte de que el problema persiste en otras zonas con alta demanda turística. “Durante la presencia de inspectores, la cantidad de piratas en el aeropuerto era casi nula, prácticamente el 99% se iban”, dice sobre lo ocurrido el último verano. Aunque remarca que esta situación solo se mantiene mientras dura la vigilancia activa.
El conductor apunta que el intrusismo reaparece en cuanto disminuye la presión inspectora, con dinámicas de entrada y salida que dificultan erradicar completamente la actividad ilegal en este punto clave de llegada de turistas. “Cuando se iban los inspectores por una puerta, los piratas entraban por la otra”, explica.
Este escenario ha provocado, según el propio Lolo, un desplazamiento del foco del intrusismo hacia otras zonas de la isla, donde los controles son menos constantes o más difíciles de implementar. “Se han buscado otros sitios donde actuar, como las grandes discotecas y playas”, afirma, destacando enclaves como Las Salinas, Cala Conta o Cala Bassa, donde se ha detectado un incremento de esta actividad.
El taxista insiste en que el aeropuerto sigue siendo un punto estratégico que no debe descuidarse, pero reclama que la vigilancia se amplíe para evitar que el problema simplemente cambie de ubicación. “No hay que bajar la guardia y hay que enfocarlo también a otros puntos”, sostiene.
«Hay que seguir»
En paralelo, el presidente de la Federació Insular del Taxi de l’Illa d’Eivissa i Formentera (FITIE), Toni Roig, coincide en valorar positivamente el refuerzo de la inspección en los últimos años, aunque insiste en que las medidas deben mantenerse en el tiempo.
“Se ha mejorado muchísimo, gracias al impulso económico y a la fuerte presencia de la inspección, pero hay que seguir”, afirma Roig.
“Es función del Consell determinar dónde y cuándo realizan actividades de control”, explica, aunque reconoce que existen “lugares conocidos” donde es necesario seguir actuando de forma continuada.
Sobre nuevas herramientas anunciadas para combatir el intrusismo, como el sello del transporte presentado en FITUR, Roig asegura no tener información relevante sobre su desarrollo, y apunta que está más vinculada a combatir VTC ilegales y no taxis, que son fácilmente reconocibles.
A propósito de las VTC, Ruíz destaca que las enmiendas presentadas recientemente a la Ley de Transporte balear vayan en la línea de reforzar la prohibición de que estos vehículos capten clientes en las paradas de taxi.
El Consell de Ibiza, por su parte, no ha respondido a las consultas sobre la estrategia prevista para esta temporada, incluyendo el posible uso de detectives, el régimen sancionador o la aplicación de nuevas medidas en relación al transporte pirata.
Mientras tanto, los profesionales del taxi coinciden en un diagnóstico común: el intrusismo no desaparece, se adapta, lo que obliga a mantener una vigilancia constante y flexible en toda la isla.













