Los ayuntamientos de Ibiza y el Consell Insular de Formentera pueden comenzar este sábado, 31 de octubre, los sorteos para designar a los integrantes de las mesas electorales de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
En las Pitiusas está prevista la constitución de 173 mesas electorales, para las que deberán seleccionarse nueve personas por mesa, entre titulares y suplentes. Esto supone unas 1.557 designaciones en total, una cifra calculada a partir del número de mesas previsto.
Según la distribución oficial publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y recogida por La Voz de Ibiza, Ibiza contará con 163 mesas repartidas en 39 locales de votación, mientras que Formentera dispondrá de diez mesas en tres colegios electorales.
El municipio de Ibiza capital concentrará el mayor número de mesas, con 52, seguido de Santa Eulària, con 42. Sant Antoni y Sant Josep tendrán 31 cada uno, mientras que Sant Joan dispondrá de siete. En Formentera, las diez mesas se distribuirán entre Sant Francesc, Sant Ferran y el Pilar de la Mola.
Sorteos hasta el 4 de noviembre
Los consistorios disponen hasta el miércoles 4 de noviembre para realizar los sorteos públicos, que deben efectuarse mediante procedimientos aleatorios. La competencia corresponde al Pleno municipal, aunque puede delegarse en la Junta de Gobierno Local.
Cada mesa electoral estará integrada por un presidente y dos vocales, pero se elegirán nueve personas para cada una: tres titulares y dos suplentes por puesto.
Todos los designados deberán acudir a su colegio electoral a las 8.00 horas del domingo 29 de noviembre, aunque los suplentes podrán marcharse cuando quede constituida la mesa y se confirme que no es necesaria su participación.
Las personas seleccionadas recibirán una notificación oficial durante los tres días posteriores al sorteo, acompañada de un manual de instrucciones. Un retraso en la notificación no invalida por sí solo la designación.
Quién puede quedar exento y cuánto se cobra
Formar parte de una mesa electoral es obligatorio, pero los ciudadanos elegidos dispondrán de siete días desde la recepción de la notificación para presentar alegaciones ante la Junta Electoral de Zona, que decidirá si las circunstancias justifican su ausencia.
En el sorteo participan las personas inscritas en el censo electoral de cada sección que sepan leer y escribir y tengan menos de 70 años. Quienes hayan cumplido 65 años pueden renunciar durante los siete días posteriores a la comunicación. Tampoco entran en el sorteo los candidatos electorales ni quienes alcancen la mayoría de edad entre la elaboración del censo y la votación.
Para ejercer la presidencia de una mesa es necesario contar con título de Bachiller, Formación Profesional de segundo grado o, subsidiariamente, Graduado Escolar o equivalente.
Los presidentes y vocales que desempeñen sus funciones percibirán una dieta de 75 euros, cinco euros más que en las elecciones generales de julio de 2023. Los suplentes solo cobrarán si finalmente deben sustituir a alguno de los titulares.
Además, los trabajadores por cuenta ajena y funcionarios que integren las mesas tendrán derecho a un permiso retribuido durante la jornada electoral, si es laborable, y a una reducción de cinco horas en su horario de trabajo al día siguiente.
La Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) establece que no presentarse a una mesa electoral sin causa justificada puede acarrear penas de prisión de tres meses a un año o multas de seis a veinticuatro meses. Estas consecuencias también afectan al abandono injustificado de las funciones asignadas.
En el conjunto de España está prevista la constitución de 61.033 mesas electorales, unas 700 más que en los comicios de 2023. Para cubrirlas, los ayuntamientos deberán designar a 549.297 ciudadanos, entre titulares y suplentes.
Las elecciones generales del 29 de noviembre tendrán además una particularidad histórica para Formentera, que elegirá por primera vez a su propio senador tras la reforma que reconoció a la isla una circunscripción diferenciada de Ibiza.
La designación para una mesa en estos comicios no implica que el ciudadano deba repetir en futuras elecciones, aunque una misma persona puede volver a resultar elegida en sorteos posteriores.











