En plena campaña de la renta y coincidiendo con los cambios en el Ministerio de Economía, el Partido Popular ha decidido situar la política fiscal en el epicentro de su estrategia. Bajo el lema «Pagas más, recibes menos», Alberto Núñez Feijóo ha presentado un plan de choque para combatir lo que denomina el «infierno recaudatorio» del actual Ejecutivo, centrando su discurso en la pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos.
La gran novedad de su intervención ha sido el compromiso personal de dimitir si, en el caso de llegar a la Moncloa, no logra reducir la presión fiscal durante sus primeros doce meses de gestión. Para Feijóo, la actual bonanza en la recaudación del Estado (estimada en un aumento de 80.000 millones de euros por IRPF) no se está traduciendo en una mejora de los servicios públicos, sino en un gasto gubernamental ineficiente.
Las claves del plan fiscal del PP
El recetario económico desgranado por el presidente de los populares incluye una reducción inmediata del IRPF durante su primer año de mandato. El objetivo de esta medida es aliviar la presión sobre las clases medias y permitir que los salarios recuperen el poder adquisitivo que han perdido frente a la inflación real de los últimos meses.
En cuanto al sector profesional, Feijóo propone una medida de apoyo directa a los autónomos: la exención total del IVA para aquellos trabajadores por cuenta propia que tengan una facturación anual inferior a los 80.000 euros. Con esto, el PP busca reducir la carga administrativa y financiera de los pequeños negocios.
Respecto al coste de la vida, el plan contempla una rebaja de la cesta de la compra ante la persistencia del conflicto internacional. La propuesta consiste en situar el IVA al 5% en todos los alimentos básicos, ampliando esta reducción a productos que actualmente no están bonificados, como la carne, el pescado y las conservas.
Finalmente, el líder del PP ha mostrado su intención de actuar sobre el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Aunque su gestión depende de las autonomías, Feijóo se ha comprometido a buscar las fórmulas legales necesarias para que este tributo sea bonificado en todo el territorio nacional, evitando así las diferencias fiscales entre comunidades.
Críticas al «gasto superfluo» y a la burocracia
Durante la jornada, el líder del PP ha denunciado que los españoles están sufriendo las consecuencias de una «maraña burocrática» y un Gobierno centrado en el gasto publicitario y el exceso de cargos públicos. Feijóo ha contrapuesto las listas de espera sanitarias y el deterioro de las infraestructuras ferroviarias con la creciente recaudación estatal.
«Este es el Gobierno de la inflación», ha sentenciado, acusando al Ejecutivo de anteponer el confort de sus dirigentes al bienestar común. Según su análisis, existe margen de maniobra para bajar los impuestos si se elimina el gasto innecesario, se controlan los privilegios políticos y se gestionan de forma más eficiente los recursos destinados a la inmigración y el empleo.
Un desafío directo a la Moncloa
Con esta propuesta, el PP busca marcar distancias con la gestión de Pedro Sánchez, a quien Feijóo señala por haber realizado un centenar de subidas impositivas. Al vincular su continuidad en el cargo al cumplimiento de estas bajadas de impuestos, el líder popular busca proyectar una imagen de fiabilidad y transparencia frente a un electorado que, asegura, se siente «asfixiado» por el coste de la vida actual.











