VILA

Ibiza impulsa 13 nuevas licencias de taxi, pero admite que no puede medir la actividad real de las VTC

El Ayuntamiento reconoce que carece de estadísticas públicas suficientes para saber cuántos servicios realizan estos vehículos y qué parte de la demanda cubren. Pese a ello, rechaza las alegaciones del sector y mantiene la ampliación del taxi basada en un cálculo de 2022.
Taxis en Ibiza

El Ayuntamiento de Ibiza ha aprobado definitivamente las bases para incorporar 13 nuevas licencias permanentes de taxi, siete convencionales y seis adaptadas, pese a reconocer que no dispone de información pública suficiente para conocer cuánto trabajan realmente los vehículos de transporte con conductor (VTC) en el municipio. La admisión figura en el informe jurídico del 16 de octubre con el que el Consistorio rechaza las alegaciones contra el concurso, aprobado por el Pleno el pasado 26 de octubre.

En las alegaciones presentadas, la Agrupación Empresarial Auto-Taxi y Auto-Turismo de Baleares cuestionó la vigencia de los estudios utilizados por Vila para justificar las nuevas licencias. Entre sus críticas figuraban dos cambios importantes respecto a 2022, fecha en la que data el informe que justifica las licencias: la expansión de las VTC y la puesta en marcha del nuevo contrato de autobuses.

Según denuncia la agrupación, conocer la actividad de las VTC es uno de los elementos que deben tenerse en cuenta para decidir cuántos taxis necesita el municipio, según establece el propio Reglamento municipal. Sin embargo, los servicios jurídicos reconocen que no existen datos públicos suficientemente detallados para realizar esa evaluación con precisión.

VTC, presentes pero sin cifras

El informe jurídico admite que no se conoce con suficiente precisión cuántas carreras realizan las VTC, dónde trabajan, en qué horarios concentran su actividad o qué porcentaje de las necesidades de movilidad están atendiendo.

El documento es explícito al respecto: «No se dispone de datos públicos suficientes y desglosados que permitan cuantificar de manera fiable el número de servicios efectivamente realizados», señalan los servicios jurídicos municipales.

Tampoco existen, según el documento, estadísticas públicas suficientemente desglosadas que permitan medir su utilización efectiva. Por tanto, el Ayuntamiento reconoce que no puede establecer una comparación cuantitativa fiable entre la oferta de VTC y la del taxi.

Pero de esa falta de información extrae una conclusión distinta a la de los alegantes. Los juristas sostienen que la presencia de VTC no demuestra por sí sola que las necesidades de transporte estén cubiertas. Tener autorizaciones o vehículos adscritos a esta actividad no significa necesariamente que estén disponibles en todos los horarios ni que puedan sustituir el servicio municipal de taxi.

En este sentido, la respuesta municipal sostiene que «la presencia de esta modalidad de transporte no acredita, por sí misma, que la oferta de autotaxi sea suficiente ni que las funciones propias de este servicio queden sustituidas».

Con ese razonamiento, el Consistorio descarta que la expansión de las VTC invalide la necesidad de incorporar más taxis.

Más autobuses, pero también más taxis

La nueva red de autobuses tampoco modifica la decisión municipal. Los servicios jurídicos reconocen que su ampliación debe tenerse en cuenta, pero recuerdan que el transporte colectivo funciona con rutas, paradas y frecuencias establecidas.

El taxi, argumentan, cubre necesidades diferentes, como desplazamientos nocturnos, viajes fuera de los principales corredores o traslados puerta a puerta.

El Ayuntamiento considera que una mejora del transporte colectivo no significa que desaparezca la necesidad de contar con una oferta suficiente de taxis. También sostiene que el aumento de viajeros de autobús refleja una mayor intensidad de los desplazamientos, aunque no permite calcular automáticamente cuántas licencias adicionales son necesarias.

De hecho, el informe jurídico afirma que «la nueva contrata de autobuses no constituye, por sí misma, un elemento que desvirtúe la necesidad de mantener o ampliar una oferta adecuada de taxis», sino que debe valorarse junto con el resto de las circunstancias que afectan a la movilidad municipal.

Trece licencias que vienen de 2022

La respuesta municipal mantiene así una ampliación cuyo número se calculó cuatro años atrás, como reveló La Voz de Ibiza en septiembre.

El estudio original partió de las 134 licencias fijas existentes en 2013 y les aplicó un crecimiento turístico del 28%. El resultado fueron 171 licencias consideradas necesarias. Como en 2022 había 158, la diferencia quedó fijada en 13.

Vila defiende que los informes incorporados en 2026 han actualizado los indicadores demográficos, turísticos y económicos, y que estos respaldan la ampliación. Sin embargo, el informe de respuesta a las alegaciones no aporta una medición cuantitativa de los servicios que efectivamente realizan las VTC.

La decisión final es mantener el concurso. Los juristas consideran que la falta de información detallada sobre otros medios de transporte no desvirtúa la justificación de las nuevas licencias y proponen desestimar las alegaciones.

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