Ibiza ha puesto la mirada en Cerdeña para aprender cómo mejorar su reciclaje y su modelo de gestión de residuos. Representantes del Consell de Ibiza, del Consell de Formentera y del Govern balear han participado desde el miércoles y hasta este viernes en un viaje técnico a la isla italiana impulsado por Plastic Free: Alianza Residuo Cero Ibiza y Formentera, del que salen ya algunas ideas que la delegación considera relevantes para las Pitiusas: mejor separación de la materia orgánica, sistemas de recogida más adaptados a cada realidad local y una mayor coordinación institucional.
La expedición ha reunido a 24 responsables políticos y técnicos de Baleares, Canarias y Portugal, junto a integrantes de la propia alianza, en una visita organizada dentro del proyecto “Cap a unes illes residu zero”. Además de la representación balear, también han participado miembros del Cabildo de La Palma y de municipios portugueses como Lisboa, Coimbra, Mafra, Silves, Torres Vedras y Albergaria-a-Velha. El viaje se ha organizado en colaboración con Mission Zero Academy y con apoyo de las fundaciones Beyond Plastic Med e IbizaPreservation.
La visita ha permitido conocer de primera mano cómo Cerdeña ha transformado su sistema de residuos en un territorio también insular y sometido a una fuerte presión turística. La isla italiana, con más de 1,5 millones de habitantes y cerca de 400 municipios, ha pasado en poco más de dos décadas de figurar entre los peores resultados de Italia a alcanzar porcentajes de recogida selectiva cercanos al 76%, apoyándose en la planificación, la recogida puerta a puerta, el tratamiento de biorresiduos y los incentivos económicos.
Plasmar aprendizajes
Según la Alianza, el siguiente paso será trasladar lo aprendido a Ibiza y Formentera. Los conocimientos recogidos en Cerdeña servirán para alimentar los próximos espacios técnicos previstos en las islas durante 2026, con la intención de identificar medidas viables y elaborar un documento breve de recomendaciones que ayude a orientar la mejora del sistema de residuos en las Pitiusas.
Durante la visita, la delegación ha recorrido instalaciones de tratamiento, ha mantenido encuentros con responsables institucionales y técnicos sardos y ha compartido sesiones de trabajo con otros territorios europeos que afrontan problemas similares en contextos turísticos e insulares. El objetivo no era solo observar un modelo exitoso, sino detectar qué decisiones han funcionado, qué dificultades han surgido y qué herramientas pueden aplicarse de forma realista en Ibiza y Formentera.
Entre los principales aprendizajes, los participantes destacan la importancia de separar correctamente la materia orgánica, al considerarla la principal vía para reducir la cantidad de residuos que acaba mezclada en el contenedor gris y sin posibilidad de aprovechamiento. También subrayan el valor de los sistemas de recogida puerta a puerta bien diseñados, la necesidad de ajustar la recogida a las características de cada municipio, barrio o tipo de vivienda y la conveniencia de combinar infraestructuras, seguimiento técnico, comunicación clara e incentivos para mejorar resultados.
Plastic Free pone además el acento en la coordinación institucional como una de las claves para sostener cualquier mejora. La alianza insiste en que hacen falta decisiones coherentes entre administraciones para evitar mensajes confusos y desplazamientos de residuos entre municipios, una idea que sobrevuela desde hace tiempo el debate insular sobre qué hacer con la basura que genera Ibiza.
Ibiza busca mejorar reciclaje y modelo de gestión
La visita a Cerdeña llega en un momento en que Ibiza intenta corregir las debilidades de su sistema de residuos. La isla arrastra desde hace años dificultades para incrementar la separación en origen, reducir la fracción de rechazo y rebajar la dependencia del vertedero, en un contexto marcado además por la presión estacional que dispara la generación de basura durante la temporada turística.
Ese debate se ha intensificado en los últimos meses con el plan para enviar residuos a Mallorca y con la necesidad de repensar el modelo más allá del final inminente del vertedero de Ca na Putxa. Ibiza recicla actualmente el 42% de los residuos que genera y el presidente del Consell insular, Vicent Marí, sostiene que ese porcentaje debe crecer “de forma sustancial”.
“Si queremos avanzar hacia unas islas con menos residuos, no tiene sentido empezar de cero ni cometer errores que otros territorios ya han aprendido a evitar”, ha señalado Sofia Ribas, coordinadora de Plastic Free: Alianza Residuo Cero Ibiza y Formentera y CEO de (Ma) Laboratorio de Transformación Sostenible. En la misma línea, Kaisa Karjalainen, directora de Mission Zero Academy, ha defendido que cada vez más territorios europeos avanzan hacia modelos de gestión más eficientes porque retrasar la transición “solo encarece los costes ambientales, económicos y sociales”.
La alianza enmarca este viaje en su hoja de ruta para avanzar hacia un modelo de islas residuo cero y contribuir a que Ibiza y Formentera puedan situarse entre las primeras diez islas residuo cero del Mediterráneo de aquí a 2030.












