OCIO EN IBIZA

La continuidad de Lío Ibiza en Marina Ibiza, más cerca en plena polémica por la nueva macrodiscoteca

El restaurante cabaret seguirá operando en su histórico enclave también durante 2027, salvo giro inesperado
https://lavozdeibiza.com/actualidad/estancias-cortas-y-consumo-selectivo-la-advertencia-de-un-empresario-sobre-el-turismo-en-ibiza/

La continuidad de Lío Ibiza en Marina Ibiza durante una temporada adicional está cada vez más cerca. Las conversaciones entre ambas partes, que se desarrollan desde hace semanas según ha podido saber La Voz de Ibiza, apuntan ahora a que el restaurante cabaret pueda permanecer también durante la temporada 2027 en el emplazamiento que ocupa actualmente en el puerto deportivo.

El movimiento supondría una segunda prolongación respecto del calendario inicialmente previsto para abandonar Marina Ibiza. La estancia durante este 2026 ya fue fruto de una negociación posterior al vencimiento del anterior contrato y había sido planteada como una solución transitoria antes de la salida definitiva del establecimiento.

Las conversaciones conocidas ahora tienen como horizonte 2027, según las fuentes consultadas por este medio. Ni Lío Ibiza ni Marina Ibiza han confirmado oficialmente hasta ahora el acuerdo.

Segundo aplazamiento de salida

La relación entre Lío y Marina Ibiza parecía encaminada a terminar en 2025. En enero del pasado año, este periódico adelantó que Marina Ibiza había comunicado la decisión de no renovar el alquiler que vencía entonces, abriendo así la puerta a la salida del establecimiento de una de las ubicaciones más reconocibles del puerto.

Sin embargo, las dos compañías retomaron después las negociaciones y consiguieron encajar la temporada 2026. La continuidad se entendía entonces como un año adicional antes del cambio de ubicación que estaba proyectándose en el Hotel Corso.
De todas formas, las partes divergían sobre la fecha de caducidad real de la relación y de la vigencia de las prórrogas. Así que la continuidad esta temporada evitó un conflicto judicial entre las partes.

«Muchas novias» para espacio de Lío

La negociación tiene además especial relevancia porque el espacio ocupado por Lío lleva tiempo despertando el interés de importantes operadores de restauración y ocio. Fuentes consultadas por La Voz de Ibiza antes de este verano advertían de «muchas novias» interesadas en uno de los emplazamientos comerciales más cotizados del puerto de Ibiza. La hipótesis de trabajo era que esos operadores pudieran ocuparlo una vez concluyera la temporada 2026.

La eventual permanencia de Lío durante 2027 obligaría a volver a aplazar ese relevo. Marina Ibiza tendría así asegurada durante otro ejercicio la explotación del espacio por parte de una marca consolidada y con un elevado volumen de negocio.

Aunque las condiciones económicas del eventual nuevo acuerdo no han sido confirmadas oficialmente, la realidad infiere un aumento sustancial de una renta para un negocio top, nada que ver con los primeros pasos bajo la batuta de Ricardo Urgell y su equipo.

Las dudas sobre el Corso

El traslado de Lío al Hotel Corso se ha visto condicionado en los últimos meses por la creciente oposición vecinal al proyecto. La asociación de propietarios del entorno de s’Illa Plana ha cuestionado la reforma y el encaje del amplio uso recreativo previsto en el establecimiento, además de reclamar acceso a los expedientes y aclaraciones sobre las licencias que sirven de antecedente al proyecto.

La Voz de Ibiza ha consultado a Lío Ibiza si la prolongación de su estadía en Marina Ibiza guarda relación con las dificultades administrativas que atraviesa la reforma del Corso, que acumula críticas de la oposición además de los vecinos de Illa Plana.

El foco de esa controversia está puesto en el Hotel Corso y en la tramitación urbanística de su reforma, no en la actividad que Lío desarrolla actualmente en Marina Ibiza.

La tramitación de la reforma del Corso se ha apoyado en una vía extraordinaria de modernización turística nacida durante la covid, que permite a determinados establecimientos ampliar hasta un 15% su superficie construida a cambio de reducir plazas turísticas. Sin embargo, la revisión de los expedientes ha abierto dudas tanto sobre los cálculos de la ampliación como sobre los títulos utilizados para justificar el gran espacio recreativo proyectado. A ello se suma que la licencia de sala de fiestas presentada durante la tramitación como antecedente de una actividad ya existente nunca llegó a concederse, lo que ha obligado a buscar el respaldo del proyecto en una antigua sala de baile autorizada en 1997.

El problema de fondo es que el Plan General de Ibiza aprobado en 2023 prohíbe expresamente la implantación de nuevas salas de fiesta. Por eso, dar encaje en el Corso a un proyecto capaz de desarrollar una actividad equiparable a la que Lío ofrece actualmente en Marina Ibiza resulta especialmente complejo: para evitar que se considere una nueva implantación, el proyecto necesita acreditar la continuidad de un uso recreativo anterior suficientemente parecido. La diferencia de escala, superficie y configuración entre los antecedentes localizados y el espacio ahora proyectado es precisamente uno de los puntos que vienen alimentando las dudas sobre su viabilidad.

Lío, por su parte, ha defendido públicamente que su futura implantación se desarrollaría conforme a la normativa y a las autorizaciones correspondientes. La continuidad de Lío en Marina Ibiza durante 2027 deja ahora más margen antes de cualquier eventual desembarco en el Corso.

Solo un año más

Como suele ser habitual en estas ocasiones, el acuerdo se anunciará cuando a Lío Ibiza le interese. Las conversaciones se están produciendo al máximo nivel y bajo el más absoluto sigilo. Hay contratos de confidencialidad (NDA) entre las partes y nadie suelta prenda. Ello no obsta para que las fuentes consultadas conocedoras de la negociación hayan tildado el acuerdo de millonario, por un lado, y de puntual por otro. Y es que no está sobre la mesa la continuidad de Lío Ibiza en Marina Ibiza más allá de 2027.

«Nunca ha estado sobre la mesa y esta posibilidad la lleva contemplado Lío Ibiza desde hace meses, independientemente de las dudas sobre la viabilidad del proyecto autorizado en El Corso», explica a La Voz de Ibiza una fuente conocedora de las conversaciones.

Así, Lío Ibiza ha ido por partes. Primero, evitó conflicto judicial y se aseguró la presente temporada. Después ha ido a amarrar 2027 ante las dudas, primero, por los ajustados plazos de la ejecución de las obras, y después por la controversia legal. De todo ello se infiere que Lío Ibiza tiene claro que debe buscar un nuevo hogar para su negocio y que así Trilantic, el fondo de inversión que compró el Grupo Pacha y que no pudo vender esta división a Five Holding, puede venderlo.

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