PSOE y Unidas Podemos han solicitado la convocatoria urgente de la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Ibiza para abordar la licencia urbanística del Hotel Ibiza Corso, cuya reforma incluye el espacio destinado a albergar la futura macrodiscoteca. La petición fue registrada el 3 de septiembre por los portavoces Rafael Ruiz y Guadalupe Nauda y se justifica por las dudas de ambos grupos ante las «irregularidades denunciadas, la falta de información y las dificultades para acceder a la documentación».
La iniciativa supone un nuevo paso de la oposición después de que La Voz de Ibiza revelase que las dificultades de acceso al expediente habían alcanzado incluso a los concejales. Nauda había solicitado por registro un expediente concreto de Urbanismo correspondiente a 2026, pero recibió acceso a otro de 2018 relacionado con la intervención de un taxi pirata.
Nauda sigue sin acceder al expediente
La situación no se ha resuelto, según ha explicado ahora la portavoz de Unidas Podemos a este medio. «Queremos tener acceso a los expedientes. Siguen sin darme acceso al expediente que he pedido», afirma Nauda. «Los vecinos están molestos porque no les dan acceso a los expedientes. Hay muchas cosas que no se sostienen», sostiene la concejala. La Asociación de Propietarios y Vecinos de Illa Plana, Illa Grossa e Illa d’en Valerino lleva meses cuestionando la licencia urbanística 11/2026 y ha acudido tanto a la vía administrativa como a los tribunales para intentar frenar el proyecto.
La solicitud presentada por PSOE y Unidas Podemos pide que la Junta de Portavoces trate expresamente «diferentes cuestiones relativas a la licencia urbanística» del Corso. Los dos grupos reclaman además que la reunión se celebre entre las 13.00 y las 16.00 horas por cuestiones laborales de los solicitantes. De momento, según Nauda, los grupos de la oposición están a la espera de la respuesta del Ayuntamiento.
En la misma línea que la concejala de Unidas Podemos, la portavoz del PSOE Elena López Bonnet había señalado a La Voz de Ibiza: «El Consell insular y el Ayuntamiento han hecho informes favorables para autorizar esta discoteca —señalan— y tenemos la sensación de que ahora no saben cómo revertir esta situación».
Cambios en la explicación municipal
La concejala, además, acusa al equipo de gobierno de haber ido alterando sus argumentos sobre la actividad recreativa prevista en el Corso. Al comienzo de la polémica, uno de los principales argumentos para defender la viabilidad del proyecto pasaba por considerar que en el Corso existía previamente una actividad recreativa sobre la que podía sustentarse la ampliación prevista, evitando así presentarla como una sala de fiestas de nueva implantación, prohibida por el Plan General aprobado en 2023.
Ese punto sufrió un golpe cuando el propio Ayuntamiento reconoció mediante una resolución del 7 de julio que el expediente APER 128/2002, utilizado durante años como antecedente de una sala de fiestas, no correspondía a ninguna licencia recreativa. Era, en realidad, una comunicación de cambio de titularidad de la licencia hotelera. La licencia de sala de fiestas que debía haber legalizado la actividad implantada posteriormente tampoco llegó a concederse.
La explicación municipal pasó entonces a presentar la actividad como un servicio complementario del establecimiento hotelero, integrado en el uso del propio hotel y no como una sala de fiestas independiente de nueva implantación. El argumento permitía sostener que la prohibición del PGOU sobre nuevas salas de fiesta no resultaba aplicable de la misma manera. Según ha podido saber La Voz de Ibiza, el último giro en la estrategia del Consistorio apunta a considerar una antigua licencia de sala de baile como la llave para desarrollar una actividad recreativa autónoma.









