Los transportistas de Ibiza han puesto sobre la mesa de la administración un problema que, según denuncian, condiciona cada día su trabajo: la falta de espacio para aparcar camiones, descansar tras los trayectos marítimos y cumplir con la normativa del tacógrafo. Con ese diagnóstico sobre la mesa, elaborado luego de un estaduo que se prolongó por seis meses, la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha celebrado esta semana una reunión en Ibiza para impulsar la futura Zona de Actividades Logísticas (ZAL), un proyecto que busca ordenar el tráfico de mercancías y estudiar posibles terrenos fuera de la zona urbana portuaria.
El presidente de la Asociación de Transportes de Mercancías de la Pimeef, José Raya, valora que el diagnóstico encargado por la APB haya recogido las reivindicaciones del sector, pero advierte de que los problemas requieren medidas concretas y urgentes. “La gente va al supermercado y se piensa que por arte de magia tiene la leche en la estantería”, resume Raya, que recuerda que detrás de cada producto hay un camión que ha cargado en la Península, ha embarcado, ha desembarcado en Ibiza y después tiene que encontrar dónde parar.
“No sabemos dónde aparcar”
Según explica Raya, la consultora encargada del estudio previo para la futura zona logística contactó hace meses con los sectores afectados para conocer sus problemas. A su juicio, el diagnóstico ha sido acertado. “Ha dado en el clavo con todos los problemas”, afirma.
El principal, sostiene, es evidente: las explanadas portuarias son demasiado pequeñas para el tráfico rodado que soporta Ibiza. A eso se suman las colas en los accesos al puerto, la falta de infraestructuras adecuadas en las salidas y la ausencia de espacios donde los transportistas puedan detenerse una vez han descargado.
“No sabemos dónde aparcar camiones”, lamenta Raya. El dirigente de Pimeef pone como ejemplo situaciones diarias en las que un tráiler desembarca de madrugada, descarga a primera hora y después queda sin un lugar adecuado donde esperar hasta el siguiente embarque. “Al puerto no puedes ir porque no te dejan entrar si no vas a embarcar. Molestas aquí, molestas allí”, señala.
Un parking para descansar y cumplir el tacógrafo
La principal reclamación del sector es la creación de un parking disuasorio para camiones, equipado con servicios básicos para los conductores. Raya defiende que este espacio permitiría ordenar la operativa diaria: el chófer podría desembarcar, completar el descanso obligatorio, ducharse, desayunar y acudir después a descargar o a embarcar sin tener que dar vueltas por polígonos o zonas saturadas.
El problema no es solo de comodidad. También afecta al cumplimiento de la normativa del tacógrafo. “Sin este parking no lo estamos haciendo bien y las multas son caras”, advierte Raya, que insiste en que los transportistas necesitan un lugar donde poder completar las horas de descanso tras los viajes en ferry.
La propia APB ha reconocido en su comunicación posterior a la reunión la necesidad de avanzar en la “dignificación del sector del transporte” mediante áreas de descanso equipadas con servicios básicos para los conductores. También ha vinculado esta necesidad a los “desajustes legales y operativos” que sufren con las horas del tacógrafo durante las travesías marítimas.
Una profesión que se queda sin relevo
Raya relaciona esta falta de infraestructuras con otro problema que el sector viene arrastrando desde hace años: la falta de conductores. Aclara que no son exactamente el mismo problema, pero sí están conectados. “Esta falta de sitio hace que la gente se canse. Y cuando la gente se cansa, deja el trabajo y se va a otro sector”, sostiene.
El presidente de los transportistas de Pimeef defiende que no se trata de pedir privilegios, sino condiciones mínimas para ejercer una profesión cada vez más difícil de cubrir. “Queremos que sea una profesión digna”, afirma. Según Raya, muchos trabajadores prefieren marcharse a sectores como el taxi o el autobús, donde no tienen que soportar las mismas dificultades para aparcar, descansar o planificar su jornada.
“No estamos pidiendo nada que no haya en otros sitios”, insiste. Cita como ejemplo centros logísticos y espacios de descanso existentes en otros puntos, como Mercapalma o Mercabarna. “Centros logísticos hay por todos lados. No lo hemos inventado nosotros”, subraya.
La futura ZAL y las soluciones pendientes
La reunión convocada por la APB sirvió para presentar el estudio técnico previo que avala la necesidad de impulsar una futura Zona de Actividades Logísticas para el puerto de Ibiza. Según la Autoridad Portuaria, el puerto mueve actualmente unos tres millones de toneladas anuales de mercancías, lo que obliga a optimizar y ampliar los espacios destinados a las operaciones de embarque, desembarque y almacenamiento.
La APB ha anunciado que se constituirán mesas de trabajo con las administraciones para estudiar la viabilidad de nuevos solares fuera de la zona urbana portuaria y garantizar su encaje en los planes de ordenación territorial.
Raya interpreta este paso como una “primera piedra”, pero pide que no se quede solo en un diagnóstico. Según explica, en la reunión se habló también de un posible parking en altura en el puerto, de unos 4.000 metros cuadrados, aunque advierte de que una solución de este tipo podría tardar todavía varios años.
“Ahora le toca a la Autoridad Portuaria, al Consell y a los ayuntamientos mover ficha”, resume. El sector, asegura, está dispuesto a participar en todas las mesas de trabajo que se convoquen. “Nosotros tenemos la voluntad de ayudar. Pero tienen que crearlas, escucharnos e ir todos alineados”, reclama.
Mientras tanto, los transportistas insisten en que el problema continúa cada día, cada madrugada y cada desembarco. Los camiones siguen llevando a Ibiza los productos que llenan supermercados, obras, almacenes y empresas, pero sus conductores siguen sin un lugar digno donde parar.











