La Guardia Civil ha intensificado los controles de tráfico en las carreteras de Ibiza y ha interceptado a 10 conductores por posibles delitos contra la seguridad vial durante la última semana de agosto. A esas intervenciones se suman 76 denuncias administrativas por circular bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Seis positivos por alcohol al volante
El Sector de Tráfico de la Guardia Civil balear reforzó los puntos de verificación en varios tramos estratégicos de la red viaria de la isla. El resultado fue la detección de 6 conductores que circulaban superando las tasas de alcohol que la ley considera delito penal, no solo infracción administrativa.
Estos casos se tramitan como presuntos delitos contra la seguridad vial, una figura que puede acarrear consecuencias penales más allá de la sanción económica.
Cuatro sin carné de conducir
Los agentes localizaron además a 4 conductores que circulaban sin permiso de conducir. Al igual que los positivos por alcoholemia, estas actuaciones se enmarcan en el ámbito penal, según detalla la nota de la Benemérita.
En total, los controles reforzados dejaron 10 interceptaciones con implicaciones judiciales en apenas una semana en las carreteras ibicencas.
76 denuncias administrativas en una semana
Junto a los casos con derivada penal, la Guardia Civil interpuso 76 denuncias administrativas a lo largo de la semana por conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas. Se trata de sanciones que no llegan al umbral del delito, pero que igualmente suponen la retirada del vehículo y del conductor de la circulación.
Según la Guardia Civil, esa retirada inmediata elimina un riesgo directo para el resto de usuarios de la vía, especialmente en un mes de agosto marcado por la alta densidad de tráfico en la isla.
El objetivo: cero siniestros graves
Desde la Agrupación de Tráfico insisten en que el despliegue busca mantener la seguridad vial en los niveles más altos posibles y reducir al mínimo el riesgo de siniestros graves. La combinación de vigilancia activa, controles preventivos y lo que la propia Guardia Civil define como «tolerancia cero» ante conductas irresponsables es, según la institución, el eje de su trabajo diario para proteger a residentes y visitantes.
El balance de la última semana de agosto confirma que la seguridad vial en Ibiza sigue siendo una prioridad para las fuerzas de seguridad en plena temporada de máxima afluencia turística, con controles que previsiblemente se mantendrán en los próximos meses en los tramos de mayor riesgo de la isla.









