CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE

La incertidumbre en la construcción amenaza nuevas obras en Ibiza: «Nadie quiere pillarse los dedos»

El sector de la construcción en Ibiza empieza a acusar la inestabilidad en los costes en un contexto marcado por el encarecimiento del combustible, los recargos en el transporte marítimo y la amenaza de paros en el sector logístico. Aunque por ahora no se han paralizado obras, la incertidumbre ya condiciona decisiones y podría frenar nuevos proyectos en las próximas semanas.

Vivienda en construcción.

La tormenta de costes que afecta al transporte y la energía, a raíz del conflicto en Oriente Medio, empieza a trasladarse a la construcción en Ibiza. Las navieras ya han anunciado recargos en el transporte de mercancías por el aumento del combustible, con cargos adicionales en los fletes que impactan directamente en el precio de los materiales. A esto se suma la presión del transporte por carretera: el sector ha advertido de que podría convocar paros si no se concretan ayudas al combustible esta semana. En este contexto, la construcción empieza a notar los primeros efectos.

Es impredecible”, resume Consuelo Antúnez, vicepresidenta de la Asociación de Constructores de Baleares y presidenta de la Asociación de Constructores de Ibiza y Formentera.

La incertidumbre ya se refleja en el comportamiento de los proveedores. Algunos materiales clave se están presupuestando con una validez mínima. “Un proveedor de hierro no da presupuestos más allá de un día. Todo el mundo está un poco asustado”, explica Antúnez, recordando lo ocurrido tras el estallido de la guerra de Ucrania. El temor no es tanto la situación actual como la falta de visibilidad sobre lo que puede ocurrir en cuestión de semanas.

Costes en cadena

Por ahora, no se han producido subidas generalizadas de materiales, pero sí un incremento claro de costes indirectos. “Se han notado los aumentos por la gasolina de nuestras maquinarias”, señala.

El problema, advierte, es lo que viene: el encarecimiento del transporte marítimo y terrestre acabará trasladándose a toda la cadena. “Si suben las tarifas de navieras y transportistas, todo irá subiendo”. El sector calcula que, si la situación se mantiene, los costes podrían incrementarse entre un 30% y un 35% en las próximas semanas.

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Sin parón… por ahora

A día de hoy, la actividad se mantiene. No hay obras paralizadas, pero sí una creciente prudencia en la toma de decisiones. “No se ha paralizado nada, pero si esto sigue así habrá promotores que no se aventuren a iniciar obras”, advierte Antúnez.

La incertidumbre también puede afectar a la contratación pública. “Podría haber empresas que no se presenten a licitaciones por lo que pueda pasar”, añade. De hecho, el impacto en la construcción podría ser mayor en la obra pública, un ámbito más vulnerable por la rigidez de sus contratos.

En contratos particulares se pueden pactar incrementos, pero en la obra pública es más difícil”, explica Antúnez.

En muchos casos, especialmente en obras de menos de un año, no existen mecanismos de revisión de precios, lo que deja a las empresas expuestas si los costes se disparan. El problema es mayor en contratos ya firmados sin previsión de este escenario.

El efecto puede trasladarse directamente al mercado inmobiliario a mediano plazo, considera la presidenta de la asociación. Ante este escenario, el sector busca respuestas. Este jueves, el presidente de la Asociación de Constructores de Baleares se reunió con representantes del Govern para abordar la situación y en las próximas horas podría haber novedades.

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