La Policía Nacional ha procedido a la detención de una mujer acusada de trasladar a su sobrina menor de edad en una patera hasta las costas de Ibiza sin contar con el consentimiento de sus progenitores. La arrestada, que convivía con la pequeña en un centro asistencial, mantuvo la farsa de que era su propia hija hasta que las sospechas de los trabajadores sociales precipitaron la investigación.
Los hechos se remontan al pasado mes de diciembre, cuando una embarcación precaria procedente de un país del África oriental alcanzó el litoral ibicenco. Entre los ocupantes se encontraba la ahora detenida junto a la niña. Tras el protocolo de primera asistencia, ambas fueron trasladadas a Palma para ser acogidas en un centro gestionado por una ONG y dependiente de los servicios sociales.
La sospecha de la ONG
La voz de alarma la dieron los propios responsables del centro asistencial. Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Baleares, los trabajadores comenzaron a dudar de la veracidad del vínculo filial entre la mujer y la menor debido a diversas incongruencias en su comportamiento y relato.
Agentes del grupo de investigación iniciaron entonces las pesquisas, tomando declaración a testigos y analizando las pruebas documentales aportadas durante el proceso de acogida. Finalmente, ante la presión de las evidencias, la sospechosa terminó confesando la realidad: no era la madre de la pequeña, sino su tía.
«Por el bien de la menor»
Durante el interrogatorio, la mujer alegó que su intención era proteger a la niña y que decidió traerla a Europa «por su propio bien», buscando un futuro mejor lejos de su país de origen. Sin embargo, reconoció que en ningún momento solicitó la autorización de los padres para emprender la peligrosa travesía marítima.
Tras la confesión, la mujer fue arrestada como presunta autora de un delito de detención ilegal. La detenida ya ha sido puesta a disposición de la autoridad judicial, mientras se coordina la situación de protección de la menor con los organismos competentes.











