La consellera balear de Salud, Manuela García, llegó este jueves al centro de salud de Sant Jordi de ses Salines para presentar la nueva dotación de ecógrafos de Atención Primaria de Ibiza y Formentera. Lo que se encontró fue una protesta sorpresa de los trabajadores de las ambulancias de Ibiza, organizada en secreto para coincidir con su visita oficial. La consellera acabó comprometiéndose a recibir al comité de empresa de Ibiza y Formentera en un plazo de diez días, según ha trasladado UGT.
De los ecógrafos al pulso sindical
La visita estaba programada para las 11.30 horas y tenía un guion institucional: poner en valor la incorporación de nuevos ecógrafos a la red de Atención Primaria de Ibiza y Formentera. A esa misma hora, frente al centro de salud, los trabajadores del transporte sanitario desplegaron una concentración convocada por el comité de empresa con el respaldo de UGT, deliberadamente cronometrada para hacer coincidir su protesta con la presencia de la consellera en el acto oficial.
Manuela García promete una cita
Tras la protesta, Manuela García asumió el compromiso de sentarse en persona con el comité de empresa de las ambulancias de Ibiza y Formentera para abordar el conjunto del conflicto, en un plazo máximo de diez días, según fuentes sindicales. Es el primer gesto explícito de la consellera hacia el sector desde que el Comité Intercentros de GSAIB —empresa concesionaria del servicio para el Ib-Salut— registrase la papeleta de huelga el pasado lunes.
Huelga en las ambulancias de Ibiza
El compromiso llega cuando los seis sindicatos con representación en GSAIB —FS-TES, USAE, CCOO, CGT, CSIF y UGT— ya han fijado paros parciales los días 16, 19, 24 y 26 de junio, en franjas de 10.00 a 12.00 y de 17.00 a 19.00, y una huelga indefinida de 24 horas diarias a partir del 29. El paro afectaría al transporte sanitario urgente, al no urgente, a la central de emergencias y a la central de gestión del transporte programado en Ibiza, Mallorca, Menorca y Formentera.
Ocho años sin cumplir la ley
El detonante de fondo, según los sindicatos, es el incumplimiento de la disposición adicional 15, que obliga a adaptar las condiciones laborales del personal del transporte sanitario. «La ley da siete meses para la adaptación y nosotros llevamos ya ocho años intentándolo», denunció Javier Marín, responsable de Transporte Sanitario de UGT Illes Balears, en declaraciones recogidas por el comité. A esa demora se suman la falta de negociación de la Relación de Puestos de Trabajo, el impago de sentencias firmes de 2020 y 2021 y el reciente movimiento de Función Pública para descontar el complemento de insularidad de la masa salarial.
Turnos de 12 horas sin dietas
Desde enero de 2026, según el comité, la empresa pasó de jornadas de 7,30 a 12 horas sin abonar las dietas correspondientes, lo que obliga al personal a comer durante el servicio. «Los trabajadores se han de buscar la vida para comer lo que sea y en cualquier sitio», ha criticado Francisco Muñoz, secretario del Comité de Empresa por UGT.










