En el lenguaje cotidiano, solemos usar la expresión «una vez cada luna azul» para referirnos a esos acontecimientos extraordinarios que ocurren muy de tarde en tarde.
Sin embargo, este fin de semana la frase cobrará un sentido literal en el firmamento. Los amantes de la astronomía podrán presenciar una verdadera luna azul, un fenómeno celeste que se repite aproximadamente cada dos o tres años (o siete veces en un ciclo de 19 años).
Si quieres disfrutar al máximo de este evento astronómico y entender qué lo hace tan especial, aquí te contamos todos los detalles para que no te lo pierdas.
¿Qué es exactamente una luna azul? (Y no, no cambia de color)
A pesar de lo sugerente que resulta su nombre, nuestro satélite no se teñirá de tonalidades azuladas; mantendrá su característico brillo blanco plateado o dorado.
El término es, en realidad, una agudeza idiomática que se remonta al siglo XVI para describir algo que se consideraba imposible, pero que con el tiempo derivó en una definición estrictamente astronómica.
Existen dos tipos de luna azul, y la que veremos este fin de semana es la más popular:
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Luna azul de calendario: El ciclo lunar dura 29,5 días. Como este periodo es ligeramente más corto que la duración de la mayoría de los meses, este descompás temporal provoca que, de vez en cuando, un mismo mes albergue dos lunas llenas. La segunda en aparecer recibe este nombre.
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Luna azul estacional: Ocurre cuando una misma estación del año (un periodo de tres meses) presenta cuatro lunas llenas en lugar de las tres habituales. En este caso, la tercera de la serie es la considerada «azul» (la próxima de este tipo será el 20 de mayo de 2027).
Como dato curioso: la luna solo puede verse azulada en circunstancias muy excepcionales, cuando la atmósfera terrestre se satura de partículas de humo o ceniza volcánica de gran tamaño, tal como sucedió en 1883 tras la histórica erupción del Krakatoa en Indonesia.
Un evento doble: luna azul y «microluna»
La cita de este mes de mayo viene con una peculiaridad añadida: coincidirá con una microluna. Debido a que la trayectoria de la Luna alrededor de la Tierra no traza una circunferencia perfecta sino una elipse, la distancia entre ambas varía constantemente. El punto de máxima cercanía se denomina perigeo y el de mayor lejanía, apogeo.
La luna llena de este fin de semana se posicionará justo en el apogeo, situándose a unos 406.093 kilómetros de distancia de la Tierra (frente a los 384.400 kilómetros de media), lo que la convierte en la luna llena más alejada de todo el año 2026.
Aunque esto significa que su tamaño aparente se reducirá cerca de un 10 % en comparación con una «superluna», la astrofísica Pamela Gay aclara que esta diferencia es prácticamente imperceptible para el ojo humano a simple vista, a menos que se compare con mucha precisión frente a elementos fijos del paisaje.
Cuándo y desde dónde se podrá observar
El satélite alcanzará su fase de máxima plenitud en las primeras horas del domingo 31 de mayo (específicamente a las 4:45 a.m. hora de Miami). No obstante, para los observadores, el mejor momento para disfrutar de su máximo esplendor variará según la geografía:
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América, Europa y África: El momento cumbre para contemplar el firmamento será la noche de este sábado 30 de mayo.
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Asia y Oceanía: El mejor espectáculo visual llegará durante la noche del domingo 31 de mayo.
Los expertos señalan que las condiciones de finales de mayo son inmejorables para capturar el evento fotográficamente. El momento ideal es el instante en el que el satélite comienza a asomar por el horizonte (entre las 17:30 y las 18:30 hora local), coincidiendo con el tono azulado del crepúsculo, un escenario perfecto donde las cámaras de los teléfonos móviles actuales logran enfocar de manera automática y sin necesidad de grandes ajustes técnicos.










