El conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, ha defendido la moratoria del requisito del catalán en plazas docentes de difícil cobertura apoyándose en un dato clave: el número de interinos sin acreditación lingüística se ha duplicado en Baleares en los últimos dos años.
Según ha detallado este martes en el Parlament, en 2024 un total de 455 docentes interinos no contaban con el título de catalán, frente a los cerca de 220 registrados en 2022. Un incremento que, a su juicio, evidencia un problema estructural en el sistema educativo.
Por islas, la situación es especialmente significativa en las Pitiusas. Según los datos revelados por Educación a La Voz de Ibiza, Ibiza suma 148 docentes interinos sin catalán y Formentera 24, lo que eleva a 172 los casos en ambas islas, solo por detrás de Mallorca (243) y muy por encima de Menorca (40).
Vera ya había mencionado la dificultad para cubrir plazas en determinadas especialidades. “Son plazas en las que no se presenta nadie en la oposición”, ha señalado, en referencia a puestos considerados de muy difícil cobertura.
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Actualmente, esta falta de candidatos afecta a materias como Dibujo o Latín en Ibiza, Informática en Formentera o Mantenimiento de Vehículos en las Pitiusas, donde la escasez de aspirantes es recurrente.
En este contexto, el Govern ha aprobado una moratoria del requisito lingüístico —pactada con Vox— que permitirá cubrir estas vacantes con docentes sin catalán, aunque con una condición: no podrán obtener plaza fija hasta acreditar el idioma.
El conseller ha insistido en que la medida no supone eliminar el catalán del sistema educativo. “No eliminamos el catalán”, ha reiterado, defendiendo que se trata de una solución puntual para garantizar que las aulas tengan profesor.
La decisión llega en un escenario marcado por la falta estructural de docentes en Ibiza y Formentera, donde desde hace años se repiten las dificultades para cubrir vacantes. Factores como el alto coste de la vivienda o la falta de candidatos en determinadas especialidades agravan un problema que ya es crónico en las Pitiusas.













