Una avería eléctrica registrada en la línea aérea Raspais ha afectado este miércoles a nueve centros de transformación y ha dejado sin suministro a varios puntos del municipio de Sant Josep, en Ibiza. Según los datos recabados, la avería ha generado al menos nueve incidencias simultáneas que afectan esta mañana a distintos puntos del término municipal, en la jornada más calurosa de las últimas semanas. Esto afecta a cientos de clientes, desde el Mercadona hasta la Guardia Civil.
Fuentes de Endesa han confirmado a La Voz de Ibiza que la incidencia afecta a 650 clientes y que sus técnicos trabajan para resolverla. Está previsto que el suministro quede reestablecido alrededor de las 12:30 horas. La compañía no informó por el momento qué fue lo que originó el fallo.
La avería más grave documentada es la de Sa Carroca, donde 204 clientes llevan sin suministro desde las 7.27 horas, según figura en la plataforma de consulta de incidencias de E-Distribución. La web indica que un equipo se encuentra en la zona realizando comprobaciones y fija la reposición prevista para las 11.15 horas.
«Todo Sa Carroca sin luz desde hace una hora y media», confirmó un vecino de la zona a este medio.
También sin suministro están la zona del Mercadona y la carretera EI-700, donde el propio supermercado confirmó a La Voz de Ibiza que el problema comenzó a las 8.00 de la mañana y que está operando con sus generadores propios.
A estas incidencias se suman cortes en el carrer del Pau, el carrer de Can Burgos, el carrer del Dofí, la zona de la Escuela de Arte de Ibiza en el carrer Riu Duero, el carrer Riu Ter y el camí d’es Puig den Parreta.
También está afectado el puesto de la Guardia Civil de Sant Josep, situado sobre la carretera del aeropuerto.
En la misma plataforma se indica que Endesa trabaja además en una reparación en el carrer des Músic Fermí Marí.
Tal como informó La Voz de Ibiza, el director general de Endesa en Baleares, Martí Ribas, atribuyó los cortes de suministro al calor extremo, que somete a estrés las instalaciones y provoca el afloramiento de averías.
Los instaladores eléctricos de la isla, sin embargo, apuntan a un problema estructural más profundo: transformadores diseñados para una demanda que ya no corresponde a la realidad actual de la isla, con el doble de averías respecto a otros veranos.










