A pocas horas de su apertura, el Parador de Ibiza añade un guiño al estreno: “habrá una sorpresa de bienvenida para los clientes”, según han adelantado desde el propio establecimiento a La Voz de Ibiza, sin concretar más detalles. La apertura comercial llega después del fin de semana de puertas abiertas, que Paradores ha calificado como “todo un éxito” y que, según la compañía, atrajo a unas 4.500 personas en dos días.
Desde el hotel han confirmado además que la cafetería y el restaurante «estarán abiertos sobre el mediodía”. Y que no se trata de un servicio solo para huéspedes: quienes no se alojen también podrán acudir al restaurante, una de las claves con las que Paradores quiere reforzar la idea de un equipamiento integrado en la vida de Dalt Vila. Sin embargo esta apertura a todo público no será al 100%, sino con un «aforo limitado», según han confirmado desde la dirección del Parador ibicenco a este medio.
«Se abre al público en general, pero según haya sitio», han matizado. Y han remarcado que gradualmente incrementarán el espacio disponible del restaurante del Parador.
En cuanto a las reservas, durante la inauguración oficial de febrero, Paradores avanzó que el establecimiento estaría “prácticamente al completo” en sus dos primeros meses, aunque en el calendario de marzo todavía se encuentran fechas con disponibilidad.
Gastronomía con producto local y guiños vanguardistas
En la antesala del estreno, el Parador también ha ido dejando pistas sobre su propuesta gastronómica. Durante la feria Horeca, el chef Adrián García explicó en un showcooking que la cocina del Parador seguirá la línea de la cadena: respeto al producto local y recuperación de recetario tradicional, con un toque más actual en técnicas y presentaciones. Entre los platos que citó como referencias de la isla mencionó arroces y el bullit de peix, y puso el foco en ingredientes y elaboraciones ligadas a la identidad gastronómica local.
García detalló además que la carta nace con vocación de ser amplia y adaptable, pensada tanto para quien va “a comer o cenar” como para quienes se alojan varios días, con diferencias entre la oferta de mediodía y la de noche. En ese proceso, explicó públicamente que había hecho un trabajo intenso de documentación sobre cocina ibicenca y productores, señalando que no se inspiró en un restaurante concreto.
Un estreno con mirada local
La apuesta por abrir el restaurante a público no alojado y la jornada de puertas abiertas apuntan a un objetivo repetido por Paradores y el Ministerio: que el Parador sea también un espacio “de ciudad”, más allá del alojamiento. Paradores se jacta de ofrecer en cada uno de sus hoteles una «experiencia de cocina regional, local y del entorno en espacios singulares».
«Nuestra cocina está fuertemente ligada a los lugares donde se ubican los hoteles», destacan desde la cadena estatal, que se enorgullece de reforzar la «apuesta por los productos locales en busca de la mejor materia prima y el compromiso con la sostenibilidad».












