La sensación de saturación que se percibe en determinados momentos del año es una de las principales preocupaciones del sector hotelero de Ibiza, y también de los residentes. El próximo lunes, el Consell de Ibiza convoca la constitución de la mesa de movilidad, en la que la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (FEHIF) tendrá asiento.
Su nuevo gerente, Santiago García Ramón, adelanta a La Voz de Ibiza que la patronal acude a escuchar, pero con una idea clara: el transporte público debe ganar fiabilidad. La federación llega además con un balance positivo de la lucha contra el intrusismo, después de que los hoteleros celebraran la retirada de anuncios ilegales en Airbnb, aunque relativizando su impacto.
— El lunes se constituye la mesa de movilidad del Consell. ¿Llevan alguna propuesta?
— En un primer momento queremos escuchar las medidas que plantean. Esa primera reunión únicamente servirá para constituir la mesa, que pretende tratar los temas de movilidad que afectan a Ibiza. Es un tema muy importante y una de las cuestiones en las que los residentes manifiestan esa sensación de saturación que se puede dar en algún momento.
— ¿Tienen alguna medida concreta en mente?
— Lo que sí pensamos es que una de las principales actuaciones que se podría llevar a cabo desde el Consell es que el transporte público dé respuesta, en mayor medida, a las demandas de turistas y también de residentes. Es muy importante que ellos se puedan planificar confiando en el transporte público. No sé exactamente cuál sería la forma, pero probablemente pasa por tener la certeza de que el autobús va a pasar a una hora determinada, saber cuándo llegará el próximo, etcétera.
— Ya que hablamos de las medidas del Consell, ¿qué balance hacen de la lucha contra el intrusismo turístico?
— Valoramos muy positivamente la actuación del Departamento de Intrusismo. Consideramos que ha sido clave para reducir la oferta de arrendamientos en pisos turísticos que se alquilaban de forma irregular. Y también ha sido muy importante la actuación de los ayuntamientos al iniciar procedimientos sancionadores por la vía urbanística, por el cambio de uso de las viviendas de residencial a turístico sin título habilitante, en muchas zonas donde directamente el uso turístico no está permitido. Estas medidas van en la buena dirección y han ayudado de forma muy importante a reducir la oferta turística en pisos de uso residencial.











