La Policía Local de Sant Antoni de Portmany ha localizado y levantado durante el último mes tres asentamientos irregulares en zonas rústicas del municipio, dentro del dispositivo de vigilancia que mantiene activo durante la temporada de verano.
Las últimas intervenciones se han producido en la falda de Sa Talaia de Sant Antoni, en una zona boscosa situada cerca del límite con Sant Josep de sa Talaia y en las inmediaciones de Sa Serra.
Las actuaciones dan continuidad al dispositivo preventivo desplegado durante mayo y junio, antes del comienzo de la temporada alta, y tienen como objetivo detectar nuevas ocupaciones y evitar su consolidación, especialmente en espacios naturales donde su presencia puede implicar también un mayor riesgo de incendio.
Controles en zonas rurales, boscosas y costeras
La Policía Local mantiene una vigilancia constante sobre aquellos puntos considerados especialmente sensibles o susceptibles de albergar asentamientos, caravanas, autocaravanas u otros vehículos utilizados de forma permanente como vivienda.
Los controles se concentran especialmente en caminos, zonas rurales y boscosas, espacios costeros y emplazamientos de difícil acceso.
Desde el inicio de estas actuaciones se han realizado inspecciones en enclaves como Sa Talaia, Sant Rafel, Santa Agnès, Buscastell, Ses Variades, Sa Serra, Can Germà, Cala Salada y Punta Galera, además del entorno del Camí des Regueró y otros puntos localizados durante las labores de vigilancia.
El operativo actual prolonga el trabajo realizado durante los meses de mayo y junio, cuando los agentes ya efectuaron más de una treintena de actuaciones relacionadas con esta problemática antes de la llegada del periodo de mayor afluencia turística.
41 sanciones en lo que va de año
El balance acumulado durante este año asciende a 41 sanciones relacionadas con acampadas, autocaravanas, caravanas y asentamientos dentro del término municipal de Sant Antoni.
La vigilancia busca actuar tanto sobre los asentamientos ya detectados como sobre posibles nuevos puntos de ocupación, con especial atención a aquellos ubicados en terrenos rústicos y forestales.
Precisamente, la llegada del verano añade un componente especialmente sensible a este tipo de situaciones: el riesgo de que se produzca un incendio forestal.
El riesgo de incendio preocupa durante el verano
La presencia de asentamientos en áreas boscosas puede incrementar el riesgo durante los meses de altas temperaturas debido a las actividades que se desarrollan en estos espacios.
El uso de elementos para cocinar, producir calor o generar electricidad, unido a la acumulación de enseres y otros materiales, puede favorecer que un incidente se convierta rápidamente en un incendio y se propague por el entorno natural.
Esta circunstancia cobra especial importancia durante el periodo estival, cuando las condiciones meteorológicas y el estado de la vegetación elevan el peligro en las zonas forestales.
Por este motivo, una parte relevante del dispositivo se concentra en localizar ocupaciones que puedan pasar inadvertidas desde los caminos o carreteras convencionales.
Un dron para localizar asentamientos de difícil acceso
Los operativos son desarrollados principalmente por la Unidad de Medio Ambiente y la Unidad de Proximidad de la Policía Local, con la colaboración de los Agentes de Intrusismo y Convivencia (AIC).
Los agentes disponen además del dron de la Policía Local de Sant Antoni, que permite ampliar las labores de vigilancia y localizar posibles asentamientos situados en zonas boscosas, rurales o de difícil acceso.
La herramienta facilita la supervisión de espacios que presentan mayores dificultades para ser inspeccionados desde tierra y permite detectar posibles ocupaciones ocultas entre la vegetación.
Sant Antoni pide colaboración a los vecinos
Con la continuidad de estos controles durante el verano, el Ayuntamiento de Sant Antoni busca impedir que se consoliden nuevos asentamientos y reforzar la protección de las zonas rústicas, forestales y naturales durante uno de los periodos de mayor riesgo del año.
El Consistorio ha destacado además el papel de la colaboración ciudadana. Según señala, son los propios vecinos quienes en numerosas ocasiones detectan posibles infracciones y avisan a la Policía Local, facilitando la intervención de los agentes.
El Ayuntamiento considera esta implicación ciudadana una herramienta importante para complementar los dispositivos policiales y continuar actuando frente a los asentamientos irregulares en el municipio.











