El Ayuntamiento de Sant Josep ha movido ficha. Más de una semana después de que la mercantil Sabinas de Cala d’Hort SL bajara la barrera del único aparcamiento habilitado en la zona, el alcalde Vicent Roig ha confirmado que el Consistorio negocia con propietarios de otras parcelas cercanas para habilitar aparcamientos alternativos que den servicio a Cala d’Hort durante la temporada. Lo ha hecho, además, marcando distancia con la propiedad del parking cerrado y descartando explícitamente repetir la fórmula de alquiler que desbloqueó el conflicto el verano pasado.
«Mientras tanto, nosotros ya estamos actuando y hablando con otros propietarios para llegar a acuerdos y poder abrir otros aparcamientos en las zonas que están marcadas como útiles y viables para poder hacer este aparcamiento», ha explicado Roig. El alcalde recordó que la Ley de Espacios Naturales y el reglamento de uso de la zona de reserva de Cala d’Hort delimitan qué espacios pueden ser susceptibles de albergar aparcamiento, y que «no todo es del 100% de la propiedad de este aparcamiento que se quiere explotar económicamente». Es decir, hay otras parcelas legalmente aptas. Y con ellas trabaja ahora el Ayuntamiento: «Hemos llegado a un preacuerdo para poder hacer estos aparcamientos abiertos y gratuitos y que puedan dar servicio a Cala d’Hort».
El modelo de 2025, descartado
Roig ha aclarado también lo que ya se intuía: la salida que funcionó en 2025 —alquilar el terreno a la propiedad por 8.000 euros hasta diciembre y gestionarlo el Ayuntamiento como parking gratuito— no se va a repetir, y no por decisión municipal, sino porque la propiedad no la quiere. «El año pasado hicimos un contrato de alquiler y en la segunda reunión que tenemos ahora con la propiedad, hace dos semanas, se les ofreció también esto. Nos dijeron que no, que la misma situación del año pasado no se volvería a repetir».
Cerrada esa puerta, el Consistorio dice haber seguido la vía administrativa ordinaria: «Hemos seguido tramitando, como cualquier expediente de cualquier ciudadano, este expediente de esta actividad, a la espera de que la propiedad nos diga hasta qué punto está de acuerdo o no con el procedimiento que se está estableciendo para fijar este precio público».
El reproche por el cierre «unilateral»
El alcalde no ha ocultado su malestar con la decisión de la propiedad de cerrar el parking a las puertas de la temporada. «Hay que ser coherentes con las actitudes. Unilateralmente ir y cerrar este aparcamiento, no sé si como muestra de fuerza o como muestra… no lo sé, tampoco lo había preguntado. Pero lo que tengo claro es que en esta situación es muy difícil poder sentarse a negociar», ha advertido. Y ha insistido en que «las leyes están para cumplirlas» y que las decisiones del Ayuntamiento no responden a una persona ni a un alcalde, sino al conjunto de vecinos del municipio.
Roig ha contrastado además este conflicto con la forma en que se resuelven otros similares en la zona. Ha citado los acuerdos alcanzados con aparcamientos en Cala Comte y Cala Bassa, gestionados con la propiedad sin que el asunto haya trascendido públicamente, como ejemplo de lo que se puede hacer «cuando hay voluntad». «Hemos llegado a acuerdos con muchos aparcamientos que nadie ha oído decir nada, porque simplemente se interesa dar servicio. Cuantas cosas haya voluntad de hacerlas, no necesitamos a nadie para que pueda hacer de intermediario. Ni otros locales, ni otras explotaciones, ni medios de comunicación».
Más de una semana sin acceso, los restaurantes en vilo
Las declaraciones de Roig llegan en un momento de tensión creciente para los dos restaurantes de la línea de playa de Cala d’Hort —El Carmen y Restaurante Cala d’Hort—, que llevan una semana sin acceso al único parking de la zona y sin información del Ayuntamiento ni de la propiedad. Como publicó este medio, ambos negocios denuncian estar perdiendo reservas y temen el impacto en julio y agosto. «Esto es temporada media, cuando sea la alta pues será mucho más caos», advertía Albert Marí, administrador de El Carmen.
El parking cerró el lunes 18 de mayo. La propiedad —Sabinas de Cala d’Hort SL— justificó la medida en la falta de respuesta del Ayuntamiento a su tramitación de licencia, un expediente que arrastra desde hace años. En mayo de 2025 el proyecto obtuvo la Declaración de Interés General del Consell d’Eivissa, paso previo a la legalización del uso como aparcamiento de pago, condicionado a una inversión estimada de medio millón de euros a cargo de la propiedad para adecuar el terreno —barreras, delimitación de plazas, infraestructuras—. El nudo del conflicto en 2026, según el relato de los restaurantes, es que la propiedad esperaba tener ya la licencia que le permitiera cobrar y se ha encontrado con que el Ayuntamiento le ha comunicado que aún no puede hacerlo. La respuesta ha sido bajar la barrera.
Roig, este miércoles, ha cerrado esa puerta y ha abierto otra. Queda por ver con qué propietarios cierra el preacuerdo, en qué plazos y si las nuevas parcelas llegan a tiempo —y con capacidad suficiente— para absorber la afluencia de visitantes que tendrá Cala d’Hort este verano.












