TRANSPORTE

Máxima tensión entre taxistas de Ibiza: negociación a contrarreloj para frenar un boicot a Sant Josep

Una convocatoria para dejar sin servicio el municipio durante el fin de semana activa una reunión urgente para desactivar el conflicto abierto por las restricciones a los taxis foráneos en el aeropuerto de Ibiza.
Taxis en el aeropuerto de Ibiza y la nueva señalética de Sant Josep.

El taxi de Ibiza vive horas de máxima tensión. Una convocatoria para dejar sin servicio el municipio de Sant Josep durante todo el fin de semana ha sembrado el temor en el sector y ha activado una negociación a contrarreloj para desactivar el amago de boicot antes de que se materialice, según ha podido confirmar La Voz de Ibiza. El pulso llega en pleno pico de temporada y con el aeropuerto de Ibiza convertido de nuevo en campo de batalla tras la instalación de una tercera señal que veta a los taxis foráneos.

La llamada a no prestar servicio en todo Sant Josep —desde la medianoche del viernes hasta el final del domingo— parte de la Asociación de Asalariados del Taxi de Ibiza, según ha podido confirmar este medio. Se trata de una convocatoria con aceptación dispar entre los taxistas de la isla. Por caso, es una medida que no comparte la Asociación de Autónomos del Taxi de Ibiza, la patronal de titulares que preside Mariano Torres, lo que deja al descubierto la fractura interna del colectivo sobre cómo responder al conflicto. «Desde la asociación estamos en contra de la señal instalada por el ayuntamiento de Sant Josep, pero esperamos su retirada vía diálogo», ha remarcado Torres.

Por su parte, el presidente de la Federación Insular del Taxi de la Isla de Ibiza (FITIE), Toni Roig, ha explicado a La Voz de Ibiza que trabaja desde este miércoles para reconducir la situación. «Entiendo que el colectivo esté en una situación de nervios y un poco de a ver cómo se soluciona esto», ha señalado.

Roig ha situado el origen del problema en las instituciones: «Al final, y desde el inicio, estamos en manos de las administraciones, que son las que han creado esta controversia». El presidente de la FITIE también ha señalado que desde distintas asociaciones y grupos de taxistas “están tomando cartas en el asunto”, en paralelo a las negociaciones de la federación insular. “Es lícito que lo hagan. No puedo postularme ni a favor ni en contra de este proceder”, ha dicho Roig

El dirigente confía en cerrar la crisis antes de que el amago pase a mayores: esta tarde fue convocada una reunión de urgencia en la que se buscará que el Ayuntamiento de Sant Josep brinde alternativas. “Espero que esto esté resuelto antes de llegar a otro tipo de acción», ha añadido. La FITIE, que agrupa a las asociaciones de los cinco municipios y gestiona el GPS del taxi, viene reclamando desde hace años un área de prestación conjunta de ámbito insular, precisamente para acabar con los choques entre ordenanzas municipales que hoy alimentan disputas como la del aeropuerto.

Posible boicot

El principal interrogante es hasta qué punto la medida podría llegar a cuajar. El boicot circula por chats de WhatsApp de taxistas, pero no hay forma de establecer, en caso de concretarse, cuántos conductores se sumarían realmente.

El momento agrava la incógnita: la isla está en plena temporada de estacionales, las licencias temporales que refuerzan el servicio en verano. Son precisamente los asalariados —el colectivo del que parte la convocatoria— quienes copan buena parte de esas licencias, lo que en teoría daría más músculo a la protesta. Como referencia del volumen en juego, solo en Vila el cupo de estacionales asciende a 174 licencias. En la isla hay 550 estacionales de las casi 1.000 licencias totales que operan en el verano.

Una señal que veta a los foráneos

Las disputas por cómo se cumple la orden de carga han generado un ambiente caldeado en el aeropuerto durante los últimos veranos. En el arranque de esta temporada se ha podido advertir coches circulando vacíos mientras se acumulaban las colas de viajeros, al mismo tiempo que la Policía Local multaba a vehículos foráneos. El último episodio fue la colocación de una tercera señal en «la bolsa» —la Parada B— que prohíbe expresamente el acceso a taxis de otros municipios. En esta zona, los taxis aguardan para pasar a la parada A, reducida, con una capacidad de alrededor de 20 coches.

Es ese cartel el que ha encendido la mecha. El sector no local sostiene que la bolsa es «un alargamiento de parada» sujeto a la orden de carga del Decreto-Ley 5/2022 del Govern balear, que obliga a recoger por estricto orden de llegada cuando hay pasajeros esperando, sin distinguir municipios.

Según el punto 2.3 del mencionado decreto cuando hay gente esperando en la parada los taxis recogerán a los pasajeros «por estricto orden de llegada a la parada, independientemente del municipio al que pertenezcan». Lógicamente, los carteles fijados no distinguen si hay o no personas esperando en la parada.

Los taxistas de Sant Josep han atribuido las señales del aeropuerto a decisiones administrativas del Ayuntamiento y no a una petición del sector local.

Ni el Ayuntamiento de Sant Josep ni el Consell de Ibiza se han pronunciado sobre la situación ante la consulta de La Voz de Ibiza. Hace una semana el Consistorio había defendido que la Policía Local multaba «en cumplimiento de la señalización existente», Tanto AENA como el Consell han remitido reiteradamente el asunto a la competencia municipal.

No obstante, según ha podido saber este medio, las reuniones previstas por estas horas involucran a la institución insular y también al gestor aeroportuario que, ante la escalada del conflicto, analiza tomar cartas en el asunto.

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