El Ayuntamiento de Sant Josep ha firmado la autorización con los propietarios de dos terrenos en Cala d’Hort para habilitar nuevos aparcamientos públicos que estarán operativos en diez o quince días, según ha anunciado el alcalde Vicent Roig. Es el primer desbloqueo concreto del conflicto que mantiene cerrado desde el pasado 18 de mayo el único aparcamiento habilitado de la zona, uno de los puntos más visitados del litoral oeste de Ibiza por su privilegiada vista al islote de es Vedrà.
El Consistorio alquilará las dos parcelas por alrededor de 14.000 euros y los aparcamientos serán gratuitos, con limpieza y mantenimiento a cargo de las arcas municipales. Una de las parcelas se ubicará en el cruce de la carretera de Cala d’Hort con la de Cala Vedella, y la otra en un terreno adyacente al aparcamiento que permanece cerrado. «Hoy mismo he firmado la autorización para poder hacer los aparcamientos. Uno de ellos estará en el cruce de la carretera de Cala d’Hort hacia Cala Vedella, y el otro estará al lado de este aparcamiento. Es decir que al final tendremos un aparcamiento con un coste parecido al de lo que teníamos el año pasado», ha detallado Roig.
El alcalde ha confirmado además, en declaraciones a IB3, que descarta sentarse a negociar con la propiedad del parking cerrado. Roig ha justificado esa decisión en que la propietaria —la mercantil Sabinas de Cala d’Hort SL— mantiene la barrera bajada como medida de presión para poder cobrar por el estacionamiento, una actividad que en las condiciones actuales del terreno no está autorizada. Mientras tanto, ha relatado un turista al canal autonómico, los visitantes que llegan a la cala dejan el coche donde pueden: «No hemos visto un aparcamiento habilitado, así que hemos aparcado donde encontramos que no molestamos, pero con la duda de si realmente podemos aparcar o no».
Modelo calcado al de 2025, pero en parcelas distintas
La fórmula que el Ayuntamiento ha cerrado para este verano es, en lo esencial, muy similar a la que desbloqueó el conflicto en 2025: alquiler municipal del suelo a la propiedad privada y gestión del espacio como aparcamiento público y gratuito. La diferencia este año está en la ubicación —dos terrenos alternativos en lugar de la parcela principal del conflicto— y en el coste, que sube de los 8.000 euros del verano pasado a los aproximadamente 14.000 actuales, repartidos entre dos propietarios.
El parking original, situado en una parcela de unos 7.000 metros cuadrados con capacidad para alrededor de 200 vehículos, lleva cerrado desde el 18 de mayo. La propiedad alegó entonces falta de respuesta del Ayuntamiento al expediente de regularización que arrastra desde hace años. El proyecto cuenta desde mayo de 2025 con la Declaración de Interés General otorgada por el Consell d’Eivissa —paso previo a la legalización del uso como aparcamiento de pago—, pero esa autorización está condicionada a una inversión cercana al medio millón de euros que debe asumir la propiedad para adecuar el terreno. Sin esas obras ejecutadas, el Ayuntamiento sostiene que la explotación comercial no es viable en las condiciones actuales.
El verano pasado, una situación calcada se resolvió mediante un contrato de alquiler municipal por 8.000 euros que permitió al Ayuntamiento gestionar el parking original como espacio gratuito durante la temporada. La reapertura, no obstante, no llegó hasta finales de junio, ya con la temporada turística en marcha. Esa fórmula fue descartada por la propiedad en la última reunión de este año, según trasladó el propio alcalde Roig en declaraciones previas a este medio: «Se les ofreció también esto. Nos dijeron que no, que la misma situación del año pasado no se volvería a repetir».
Los restaurantes, a la espera
Los dos restaurantes de la línea de playa de Cala d’Hort —El Carmen y Restaurante Cala d’Hort— llevan más de un mes asistiendo al cierre del único aparcamiento del entorno, con un impacto que ya se ha hecho visible en cancelaciones de reservas y en el caos circulatorio que describen tanto sus responsables como los visitantes que llegan a la cala. Carmen, de la familia que regenta desde finales de los años sesenta el histórico restaurante Cala d’Hort —conocido en la isla como Ca na Vergera—, resumía días atrás el reclamo a La Voz de Ibiza con frase directa: «Tenían todo el invierno para hablar. ¿Por qué tienen que hacerlo ahora?».
La habilitación de los dos nuevos aparcamientos llegará, en el mejor de los plazos anunciados, justo antes de la entrada plena en temporada alta. Cala d’Hort, además, no cuenta con líneas regulares de autobús ni con un servicio de taxi que llegue habitualmente al lugar, lo que convierte al coche privado en la práctica única opción de acceso para la mayoría de visitantes que se acercan a la cala —especialmente en las horas previas a la puesta de sol sobre es Vedrà—.
El reloj, al menos esta vez, parece jugar a favor de la solución. Quedan por confirmar los plazos exactos de habilitación, la capacidad total que sumarán las dos parcelas y, sobre todo, si la combinación de ambas será suficiente para absorber la presión de visitantes que recibe esta zona del oeste ibicenco en los meses de julio y agosto.










