El Ayuntamiento de Ibiza ha entregado este lunes las llaves de siete viviendas municipales de alquiler asequible en sa Penya, destinadas a 17 personas entre jóvenes, familias y una unidad monoparental. Los nuevos inquilinos han firmado sus contratos este lunes y pagarán entre 203,14 y 460,28 euros mensuales, culminando así el procedimiento de adjudicación iniciado en abril dentro del plan municipal «Ibiza, una ciudad para vivir».
El acto se ha celebrado en Sa Peixateria, donde los adjudicatarios han firmado los contratos antes de recibir las llaves de manos del alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, y de la concejala de Vivienda y Bienestar Social, Lola Penín. Después, los representantes municipales los han acompañado hasta los inmuebles, distribuidos entre las calles Vista Alegre y Retir y la plaza de sa Drassaneta.
La entrega cierra un procedimiento cuya convocatoria fue aprobada el pasado 10 de abril y publicada en el BOIB seis días después. El plazo para solicitar las siete viviendas se abrió el 17 de abril. El sorteo público para establecer el orden de adjudicación se celebró el 11 de junio entre las personas que habían acreditado el cumplimiento de las condiciones fijadas en las bases.
«Desde el inicio del mandato no nos hemos cansado de repetir que Ibiza debe ser una ciudad para vivir. No entregamos sólo siete llaves; abrimos la puerta a una nueva etapa para diecisiete personas que podrán vivir en el centro histórico con estabilidad y un alquiler asequible. Este es el tipo de políticas públicas reales que cambian la vida de la gente», ha manifestado Triguero.

Rehabilitación y 10 años de residencia
Las viviendas proceden de un proyecto de rehabilitación financiado con fondos del Consorcio Ibiza Patrimonio de la Humanidad y forman parte de las actuaciones municipales para recuperar inmuebles del casco histórico y destinarlos a uso residencial.
El Consistorio pretende con estas operaciones aumentar su parque de alquiler y, al mismo tiempo, incorporar residentes permanentes a esta zona de la ciudad.
La actuación se integra en una estrategia municipal de vivienda de mayor alcance. El Ayuntamiento presentó en junio nuevas medidas y suelo con el objetivo de impulsar más de 1.200 viviendas protegidas o a precio limitado en Ibiza.
Penín ha defendido el procedimiento seguido para seleccionar a los beneficiarios. «Hemos querido que esta convocatoria fuera ejemplar desde el principio hasta el final. Por eso hemos establecido criterios muy claros, hemos garantizado la igualdad de oportunidades y hemos resuelto la adjudicación mediante un sorteo público entre todas las personas que cumplían los requisitos, como estar inscrito como demandante de vivienda del IBAVI y una antigüedad mínima de empadronamiento en el municipio de 10».
Las bases establecían concretamente diez años consecutivos de empadronamiento en Ibiza.

«Estas claves significan oportunidades reales. Hay jóvenes que hoy podrán emanciparse sin tener que abandonar su ciudad, una familia monoparental que gana estabilidad y familias que podrán vivir con la tranquilidad que da una vivienda digna a un precio asequible. Esta es la función más importante que puede cumplir una administración pública», ha añadido la concejala de Vivienda y Bienestar Social.
Las siete viviendas presentan diferentes dimensiones y tipologías según el colectivo al que fueron reservadas. Los dos pisos de la calle Vista Alegre cuentan con dos habitaciones y están destinados a unidades familiares de hasta cuatro miembros. Tienen superficies útiles de 54 y 74 metros cuadrados, respectivamente, distribuidas en varias plantas.
En la plaza de sa Drassaneta se han habilitado tres viviendas de una habitación, una de ellas reservada específicamente para una familia monoparental. La promoción se completa con otros dos inmuebles de una habitación situados en la calle Retir y destinados principalmente a jóvenes.
Parte de la actuación ha supuesto también la recuperación de espacios que anteriormente tenían otro uso. Dos locales de la calle Retir fueron proyectados para su transformación en viviendas protegidas, una intervención cuyos primeros trámites se iniciaron en 2024.
Alquileres de 203 a 460 euros
La renta se ha fijado en 6,18 euros por metro cuadrado para las siete viviendas. En términos mensuales, los adjudicatarios abonarán desde 203,14 euros en los pisos de menor superficie de sa Drassaneta hasta 460,28 euros en la vivienda familiar más grande de Vista Alegre. Los precios ya figuraban en las condiciones de la convocatoria publicada en abril.
Para poder participar era obligatorio estar inscrito en el Registro Público de Demandantes de Vivienda del IBAVI con al menos un año de antigüedad, acreditar diez años consecutivos de empadronamiento en Ibiza, tener nacionalidad española o residencia legal, no disponer de otra vivienda y encontrarse al corriente de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social.
Las bases establecieron además diferentes cupos en función de las circunstancias de los solicitantes. Las dos viviendas familiares se reservaron a unidades de convivencia de tres o cuatro miembros cuyos ingresos estuvieran comprendidos entre dos y cinco veces el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples).

Para la vivienda destinada a una familia monoparental, el máximo de ingresos quedó establecido en cuatro veces el IPREM. Las otras cuatro viviendas reservadas para jóvenes exigían que todos los integrantes de la unidad de convivencia fueran menores de 35 años y cumplieran los límites de ingresos establecidos en la convocatoria.
El procedimiento incorporó además una lista de reserva para cubrir posibles vacantes sin tener que convocar inmediatamente otro proceso de adjudicación. El sorteo de junio determinó los adjudicatarios y activó las listas de reserva De esta manera, si alguno de los contratos queda vacante, el Ayuntamiento podrá acudir al orden establecido en esa relación.
Las viviendas entregadas este lunes habían sido además protagonistas de un incidente antes de abrirse la convocatoria. La Policía Local frustró a finales de marzo la ocupación de tres inmuebles municipales recién rehabilitados en sa Penya, después de que varias personas accedieran a ellos tras forzar las puertas.
«La mejor manera de demostrar un compromiso es cumplirlo. Hoy siete puertas se abren en el centro histórico, pero detrás de estas puertas hay diecisiete personas que podrán construir su futuro en Ibiza. Éste es el modelo de ciudad que queremos seguir haciendo realidad: una Ibiza para vivir», ha concluido Triguero.











