Taxistas oficiales ejerciendo de taxis pirata. Este es el panorama que se encontró un usuario en la madrugada del pasado viernes, 25 de septiembre, tras una odisea que se prolongó durante un par de horas para poder desplazarse desde la zona de discotecas de Platja d’en Bossa a Sant Antoni.
Según ha explicado a La Voz de Ibiza el propio afectado, tras salir del Ushuaia se incorporó a la cola de la parada de taxis de la discoteca Hi. Después de un buen rato sin que los numerosos taxis con la luz verde encendida que pasaban por la zona recogiera a ningún usuario de la parada, decidió desplazarse a otra cercana enfrente, donde logró que un taxi finalmente se detuviera tras abordarlo. Sin embargo, siempre según el relato del propio afectado, lo que debía ser una transacción legal y normal se convirtió en algo surrealista.
El taxista, haciendo caso omiso a toda reglamentación existente en el sector, le ofreció hacer el trayecto a Sant Antoni por un precio muy superior al estipulado y al que marcaría el taxímetro al finalizar el viaje.
Tras rechazar la oferta, el usuario cruzó la calle e intentó contratar los servicios de otro taxi, que sorprendentemente le ofreció el mismo trato que el primero. Trato que también rechazó. Cansado de esperar, se desplazó a la parada del hotel Garbi, donde también había una enorme cola de gente esperando. Allí encontró, además, un enjambre de taxistas pirata que ofrecían el servicio a Sant Antoni a 150 euros.

La alternativa que ofrecía el servicio de Uber tampoco era demasiado atractiva, ya que el precio del trayecto oscilaba entre los 140 y 180 euros. Finalmente, y tras más de dos horas intentando encontrar transporte, el afectado pactó un precio con un taxista pirata y consiguió llegar a su destino.
Desconocimiento en el taxi
Aunque extraoficialmente alguna de las asociaciones de taxistas de Ibiza ha reconocido tener conocimiento de estas prácticas, especialmente en épocas donde se contrae la oferta pero todavía hay una elevada demanda, como es el caso, el mensaje que lanzan es claro y unánime: los taxistas de la isla no incumplen la normativa.
La respuesta es previsible aunque poco creíble.
El presidente de la Federación Insular del Taxi de la Isla de Eivissa (FITIE), Toni Roig, ha asegurado a La Voz de Ibiza no tener conocimiento de este tipo de prácticas por parte de ningún taxista.
De cualquier forma, ha señalado que, si en algún momento se enterase de que se están haciendo viajes a precio cerrado por encima de lo estipulado por el taxímetro «lo condenaría y lo denunciaría al tratarse de algo totalmente ilegal».
Asimismo, ha recomendado a cualquier usuario del taxi que pueda ser víctima de esta práctica «que solicite un recibo o un comprobante del viaje y que lo denuncie» ante las autoridades pertinentes.
Muy rotundo ha sido también Mariano Torres, presidente de la asociación de los taxistas autónomos de la ciudad de Ibiza, que ha negado que en la isla se realicen este tipo de prácticas. “Nosotros trabajamos con taxímetro. El cliente sabe lo que tiene que pagar y el taxista lo que tiene que cobrar. Nosotros no podemos defraudar ni especular con precios. Eso es más bien cosa de otro tipo de oferta de transporte de pasajeros”, ha sentenciado en relación a Uber.
Los taxistas asalariados de Sant Josep han manifestado a su vez su desconocimiento de que trabajadores del sector cobren por encima de lo que indica el taxímetro y han mostrado sus serias dudas de que sea cierta esta práctica. De cualquier forma, se han mostrado contrarios a este tipo de comportamientos, además de reprobar también el incumplimiento del orden de carga y cualquier otra mala praxis. Sanciones de hasta 1.000 euros.
Joan Marí, representante de la Agrupación de Autotaxis de las Islas Baleares, también ha negado tener conocimiento de esta práctica.
Fuentes del sector, sin embargo, explican a La Voz de Ibiza que esta práctica no es novedad. «Lo normal es que circulen con el taxímetro puesto a modo de florero y que el importe final de la carrera se camufle de propina, la gente paga lo que haga falta», explica con resignación.
Buen momento para el taxi
Otras prácticas deshonestas de taxistas consisten en aplicar tarifas y suplementos diferentes a los oficiales. «Fácilmente son mil euros más de facturación al mes», aclara la misma fuente quien destaca que nadie ha abierto la boca en relación a las tarifas a pesar del formidable aumento del precio del combustible cuando en «Menorca, sin ir más lejos, han llegado a amenazar con hacer un paro patronal».
La realidad es que ahora confluyen dos circunstancias que desembocan en una demanda aún mayor que en temporada alta. «Hay menos taxis en la calle porque hay muchos que paran, por lo motivos que sean, y mayor concentración porque son los cierres de las fiestas». Ambos factores convierten determinados momentos en terreno abonado para los piratas con licencia y sin licencia.
Sanciones en el taxi
El artículo 90 del capítulo 6 de la Ley 4/2014, de 20 de junio, de transportes terrestres y movilidad sostenible de las Illes Balears establece como infracción grave “cobrar cantidades distintas de las resultantes de las tarifas vigentes o cantidades por conceptos no tarifados, así como cobrar individualmente por asiento en los supuestos no autorizados, indicarlas inadecuadamente en la torreta o no facilitar a la persona usuaria el recibo correspondiente del servicio realizado en los términos que reglamentariamente se prevean”. Estas infracciones se sancionarán con una multa de 401 a 1.000 euros.










