Un instructor ha rescatado a dos personas adultas que se alejaban de la costa en un paddle surf infantil frente a la torre del des Carregador, en Playa d’en Bossa. La pareja no conseguía dar la vuelta a la tabla y una brisa de tierra la empujaba mar adentro, hasta situarla a unos 100 metros por detrás de la línea de boyas, que se sitúa a su vez a 50 metros de la orilla.
Una tabla infantil para dos adultos
Según el relato Alberto, instructor de la escuela Glassy Ride&Flow, quien ha difundido un vídeo tras el rescate, los dos ocupantes iban sobre una tabla pensada para niños, lo que agravaba la situación: no lograban voltearla ni remar de vuelta. El viento no era fuerte, pero soplaba desde tierra, un patrón especialmente traicionero porque aleja al usuario de la costa sin que este perciba el riesgo hasta que la distancia es ya considerable.
El aviso del instructor
«No hago este vídeo para tirarme flores por haber rescatado a nadie», aclara Alberto. Su intención, subraya, es lanzar un mensaje a quienes se lanzan al mar sin preparación: «No sean osados, no subestimen el poder de la naturaleza, el poder del mar, del viento». El instructor insiste en que se trata de una escena que se repite cada verano en el litoral ibicenco y que él mismo se encuentra con frecuencia mientras trabaja.
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Formación antes que remo
Antes de iniciarse en el paddle surf o en cualquier deporte acuático, Alberto recomienda invertir en un par de lecciones con profesionales. Considera imprescindible manejar nociones básicas de meteorología, saber de dónde sopla el viento, cómo viene el oleaje, qué zonas de Ibiza son adecuadas según las condiciones y qué tipo de tabla se ajusta al nivel de cada usuario. «Con una o dos lecciones les pueden enseñar lo básico para practicar este deporte de forma segura», resume.
Críticas a alquileres sin instrucciones
El instructor señala también parte de la responsabilidad hacia el sector: «Muchos sitios les alquilan las tablas sin darles ningún tipo de instrucción», denuncia. En otros establecimientos, añade, se venden tablas sin valorar la experiencia previa del cliente ni recomendarle el modelo adecuado a su nivel. Un usuario que llega al mar con la tabla equivocada y sin nociones mínimas, advierte, es un candidato claro a acabar rescatado o algo peor.
El Mediterráneo, un mar que engaña
La aparente calma del Mediterráneo esconde cambios bruscos que pillan desprevenidos sobre todo a bañistas y deportistas ocasionales. La distancia a la orilla se gana en minutos y se recupera con mucha más dificultad, especialmente con viento de tierra. Alberto pide conciencia y respeto por el entorno a quienes quieran disfrutar del paddle surf en Ibiza: todos tienen derecho a hacerlo, pero no a costa de asumir riesgos que después recaen sobre socorristas o sobre otros usuarios del mar.










