La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares juzga este miércoles a un relaciones públicas de una discoteca de Sant Antoni de Portmany acusado de agredir a un turista con un puñetazo que le dejó 165 días hospitalizado. La Fiscalía reclama ocho años de prisión y una indemnización de 455.000 euros por un presunto delito de lesiones agravadas, en una causa que llega al juicio trece años después de los hechos y que recuerda a otros episodios de violencia en el entorno del ocio nocturno de Sant Antoni, según informó Europa Press.
La vista arranca este miércoles
La vista se celebra a las 10.00 horas en la sede de la Audiencia Provincial en Palma. El escrito de acusación del Ministerio Público describe un delito de lesiones agravadas y sostiene que el acusado, que ejercía de relaciones públicas para un local de ocio nocturno del municipio, fue el autor material de la agresión que motiva el proceso.
Un puñetazo a las 03.30 en Sant Antoni
Los hechos, según la fiscal, se remontan a las 03.30 horas del 29 de julio de 2012, en el exterior de una discoteca de Sant Antoni. Aquella madrugada se produjo una discusión entre los relaciones públicas del local y un grupo de turistas extranjeros. En pleno cruce de palabras, el procesado propinó un fuerte puñetazo en la cabeza a uno de ellos.
165 días ingresado tras el golpe
La víctima cayó al suelo de forma inmediata y perdió el conocimiento. Sufrió un traumatismo craneoencefálico grave que obligó a ingresarlo en la unidad de cuidados intensivos (UCI). En total permaneció 165 días hospitalizado, un cuadro que sostiene ahora la petición de indemnización de 455.000 euros que reclama la Fiscalía junto a los ocho años de cárcel.
Ocho años de cárcel y 455.000 euros
La acusación se apoya en la gravedad de las secuelas para elevar la pena hasta los ocho años de prisión por lesiones agravadas. Se trata de una petición sensiblemente por encima de otras causas recientes que han pasado por la Audiencia Provincial de Baleares con origen en Ibiza, incluidas condenas por tráfico de drogas o agresiones a agentes.
Trece años hasta el banquillo
El caso llega al banquillo casi trece años después de la agresión. La demora encaja con el patrón de atascos que arrastra la jurisdicción penal balear y que ha llevado a la propia Audiencia a señalar juicios con años de retraso. Ni Fiscalía ni acusación particular han hecho público, por el momento, el estado del acusado en cuanto a medidas cautelares.
El foco vuelve al ocio nocturno
La causa devuelve el foco a la conflictividad en el entorno de la noche de Sant Antoni, uno de los principales núcleos de ocio de la isla y objeto de un intenso debate político. El Consell de Ibiza ha defendido recientemente el sector frente al discurso que lo señala como el gran problema de la isla, mientras el municipio mantiene la prohibición de abrir nuevas discotecas. La sentencia del juicio contra el relaciones públicas marcará ahora la respuesta judicial a una de las agresiones más graves atribuidas al entorno de una discoteca de Sant Antoni en la última década.










