El alcalde de Ibiza, Rafael Triguero (PP), instaló un cerramiento perimetral de paneles de aluminio lacado en blanco en el patio delantero de la Vivienda de Precio Limitado (VPL) a la que se ha mudado con su familia en el barrio de Can Misses. Lo hizo sin presentar comunicación previa ante su Ayuntamiento, sin el permiso de la Junta de Propietarios y con unos materiales que el propio Plan General de Ordenación Urbana aprobado bajo su mandato prohíbe expresamente.
Y cuando supo que La Voz de Ibiza estaba investigando el caso, retiró una parte. La del frontal, la que se ve desde la calle. La del lateral la dejó intacta. Eso después de haber asegurado que cumplía con todas las normativas habidas y por haber.
Los paneles
El cerramiento no son lamas convencionales. Son paneles de aluminio prácticamente opacos, de una altura notable, con pequeñas ranuras para ventilación. Casi una pared ciega. Nada que ver con la rejilla o alambre que el PGOU exige para los cerramientos por encima de la obra de fábrica. Nada que ver tampoco con la estética del resto de vecinos del edificio, que cuentan con vallas de rejería estándar.

Las fotografías obtenidas por La Voz de Ibiza antes de la retirada parcial documentan la instalación en su estado original. Las obtenidas después muestran que Triguero retiró los paneles del frontal que da a la calle pero mantuvo los del lateral. Los pilares verticales de sujeción permanecen en pie.

Lo que dice el PGOU
El Plan General Municipal de Ibiza fue aprobado definitivamente por la CIOTUPHA el 13 de julio de 2023. Bajo el mandato de Triguero. Es la norma urbanística que él, como alcalde, está obligado a hacer cumplir.
El PGOU, en su artículo 120, establece que los cerramientos por encima de la obra de fábrica deben ser de alambre o de rejilla. No de aluminio. No de paneles opacos. El material instalado por Triguero no encaja en ninguna de las categorías permitidas.

Además, la norma exige que el cerramiento sea uniforme en todo el edificio. El de Triguero es diferente al del resto de vecinos. Se ve a simple vista.
La combinación de ambas cosas hace que el cerramiento sea ilegalizable. No existe un procedimiento que permita legalizar a posteriori unos paneles opacos de aluminio donde solo cabe rejilla. Triguero lo sabe. Y por eso retiró una parte en cuanto supo que había una investigación.
Lo que dice el Reglamento del Consell
La instalación de un cerramiento perimetral permanente en suelo urbano está sujeta al régimen de comunicación previa, conforme al artículo 5.1.5 del Reglamento regulador de comunicaciones previas del Consell Insular de Ibiza.
El cerramiento de Triguero encaja en el Grupo 3.2 del Anexo: construcción o modificación de muros perimetrales en parcelas en edificación aislada, en suelo urbano. La norma exige documentación que Triguero no presentó: documentación técnica firmada por técnico competente con memoria, planos y presupuesto; certificado municipal de alineaciones; plan de prevención de riesgos laborales; y documentación de gestión de residuos de construcción.
Nada de esto consta. Triguero ejecutó la obra sin comunicación previa. Sin documentación técnica. Sin título habilitante de ningún tipo.
Lo que dice la Ley de Propiedad Horizontal
El cerramiento altera la configuración exterior del edificio. Es diferente al del resto del complejo. Conforme al artículo 7.1 de la Ley de Propiedad Horizontal, cualquier obra que altere el estado exterior del inmueble requiere comunicación previa al representante de la comunidad. Y conforme al artículo 10.3.b), la aprobación exige el voto favorable de las tres quintas partes del total de propietarios y cuotas de participación en Junta debidamente convocada. Hay juristas que elevan la exigencia a unanimidad cuando se trata de modificar un elemento común para aprovechamiento privativo.
En cualquier caso, ni el presidente ni el administrador de la comunidad pueden autorizar individualmente este tipo de obra. Lo ha establecido la jurisprudencia, incluida la Audiencia Provincial de Baleares.
Según la información de que dispone La Voz de Ibiza, la instalación no fue sometida a votación en Junta de Propietarios. La instalación se hizo de espaldas a la Comunidad.

La Línea Verde que nadie atendió
El PSOE de Ibiza ha tenido acceso al expediente urbanístico de la vivienda del alcalde después de las denuncias vecinales y no ha encontrado en él actuación municipal alguna en relación al cerramiento. Nada. Ni expediente de disciplina urbanística, ni visita de celador, ni requerimiento.
La formación socialista, a la que vecinos del complejo alertaron del caso, informó a La Voz de Ibiza de que vecinos habían presentado denuncias por las obras a través de la Línea Verde del Ayuntamiento, el canal habilitado por el propio consistorio para que los ciudadanos alerten de irregularidades urbanísticas, entre otras cosas. El PSOE ha solicitado acceso a documentación adicional y está pendiente de acceder a ella.
El Ayuntamiento de Ibiza no ha confirmado ni desmentido haber recibido la citada denuncia.
El malestar vecinal
La instalación del cerramiento ha generado malestar en la comunidad de propietarios. El propio Triguero reconoció ante este periodista que mantiene un conflicto con la comunidad.













