El presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, ha roto el silencio institucional sobre el proyecto de ampliación del aeropuerto de Ibiza que Aena licitó el pasado 16 de marzo. En declaraciones compartidas a La Voz de Ibiza, el dirigente popular ha asegurado que el Consell «está en contra de la ampliación desmedida del aeropuerto» y ha cuestionado que la institución se haya enterado del alcance del proyecto a través de los medios de comunicación.
La respuesta llega después de que grupos ecologistas denunciaran la falta de pronunciamiento del Consell sobre un proyecto valorado en 229,7 millones de euros.
Modernizar sí, doblar la capacidad no
Marí admite que el aeropuerto de Ibiza necesita obras, pero considera que el proyecto que prevé Aena es inaceptable. «Si el gobierno de España quiere invertir en el aeropuerto, que es necesario que lo haga, mejorando la accesibilidad, el movimiento de los pasajeros dentro de la terminal, las puertas de embarque, los accesos, los fingers en el avión, me parece muy bien», ha sostenido el presidente del Consell. Y ha enfatizado la necesidad de que la isla cuente con «un aeropuerto moderno».
La línea roja, para Marí, está en la dimensión: «Lo que no me parece de recibo es que nos enteremos por la prensa de que quieren doblar la capacidad del aeropuerto», dijo en alusión al proyecto, que prevé un incremento del 88% en las puertas de embarque, entre otras ampliaciones.
El presidente del Consell vincula esa posición con la política turística que el PP defiende desde las instituciones insulares: «Tenemos una apuesta clara por la sostenibilidad, por no crecer en cantidad, sino crecer en calidad. Y una reforma tal del aeropuerto va en contra de la política turística que estamos aplicando».
Marí remata el reproche con una exigencia directa al Gobierno central: «Lo que debe hacer es informar primero, asesorarse e invertir, pero invertir en aquellas cuestiones que nosotros consideramos claves».
El silencio institucional, denunciado por ecologistas
La intervención del presidente del Consell se produce después de que organizaciones ecologistas denunciaran la falta de pronunciamiento institucional sobre el proyecto. El GEN-GOB Ibiza publicó esta misma semana un comunicado en el que calificaba el proyecto de «demencial» y «un atentado para la isla», y exigía expresamente al Consell y al Govern que «emitan informes desfavorables y actúen a todos los niveles para detener un impacto de consecuencias inasumibles».
Por su parte, la Plataforma contra l’ampliació de l’aeroport, en declaraciones a este medio, advertía que «el Consell Insular de Ibiza ni sus autoridades se pronuncian al respecto. Es un tema que está quedando muy olvidado«.
La cogestión, en el centro de la respuesta
Los planes de Aena se han hecho públicos mientras distintos grupos políticos baleares reclaman una mayor incidencia de las administraciones insulares en sus propios aeropuertos. Precisamente, Marí ha señalado al modelo de cogestión aeroportuaria que el PP balear pactó con Més per Mallorca y Més per Menorca en el Parlament balear, y que ahora se tramita en el Congreso de los Diputados. «Desde el Partido Popular hemos apoyado una propuesta de ley para que la autonomía, el gobierno de las Islas Baleares, el Consell Insular y los ayuntamientos tengan voz dentro de la política aeroportuaria. Queremos un modelo de cogestión».
La cogestión, una vez aprobada por el Congreso, otorgaría carácter vinculante a los informes del Comité de Coordinación Aeroportuaria de las Illes Balears en cuatro ámbitos clave: el techo operativo de vuelos, los planes y construcciones aeroportuarias, la conectividad aérea y la mitigación de impactos sobre el entorno. En ese escenario, un proyecto como la ampliación de Ibiza no podría avanzar sin el visto bueno de las instituciones baleares.
«El Partido Socialista debería dar explicaciones»
Marí también ha cargado contra el PSOE. «El Partido Popular votó a favor de esa cogestión, pero, en cambio, el Partido Socialista votó en contra. Sería el Partido Socialista quien debería dar explicaciones de por qué se realizan este tipo de actuaciones sin contar con las instituciones locales», ha afirmado.
En rigor, el PSIB se abstuvo en la votación en el Parlament del pasado 28 de abril, cuando la ley fue aprobada con los votos a favor del PP, MÉS per Mallorca, Més per Menorca y los diputados no adscritos. El único grupo que votó en contra fue Vox. El portavoz socialista Marc Pons justificó la abstención en sus dudas sobre el encaje constitucional del texto y propuso replicar el modelo de cogestión que el Gobierno ha pactado con el País Vasco. «Lo que vote aquí Prohens no lo votará Feijóo en el Congreso», vaticinó entonces el dirigente socialista.
Más allá del matiz, lo cierto es que el frente político está abierto. Tres diputados baleares —Margalida Pocoví (PP), Ferran Rosa (MÉS per Mallorca) y Josep Castells (Més per Menorca)— se preparan para defender la norma en el Congreso de los Diputados, donde la tramitación depende de la Mesa controlada por la presidenta del Congreso, Francina Armengol (PSOE). PP y MÉS han reclamado públicamente a Armengol que no bloquee la tramitación.
Una respuesta que llega cuando el calendario se acelera
La intervención de Marí se produce, además, en un momento políticamente delicado. El Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) 2027-2031, que contempla los 229,7 millones de euros para la ampliación de Ibiza, debe ser aprobado por el Consejo de Ministros en septiembre de 2026. Entre hoy y esa fecha hay cuatro meses, plazo en el que la ley de cogestión podría tramitarse y aprobarse si existe voluntad política en el Congreso, o quedar bloqueada en la Mesa si no la hay.









