La organización humanitaria Alarm Phone ha alertado este viernes de la desaparición de 23 migrantes que viajaban en una patera rumbo a Baleares. La embarcación zarpó el pasado miércoles desde las costas de Boumerdés, en el norte de Argelia, y desde entonces no se tiene noticia de sus ocupantes, según informó la entidad a través de su cuenta en la red social X.
Tres días sin noticias del grupo
El aviso lo dieron los propios familiares de los migrantes, que contactaron con la ONG al ver pasar las horas sin recibir señales de la travesía. Habitualmente, el trayecto entre la costa argelina y el archipiélago balear se completa en unos tres días, un margen que ya se ha superado sin que se haya producido contacto alguno.
Alarm Phone, que opera una línea de emergencia para embarcaciones en apuros en el Mediterráneo, ha confirmado que los allegados de los pasajeros han trasladado la alerta a las autoridades españolas para que activen los protocolos de búsqueda.
La ruta argelina, cada vez más activa
La salida desde Boumerdés se ha consolidado como uno de los puntos habituales de partida hacia Baleares. La distancia entre esta zona del litoral argelino y las costas de Ibiza, Formentera o Mallorca ronda los 300 kilómetros, una travesía que en pateras precarias depende en gran medida de las condiciones del mar y del estado de la embarcación.
Las desapariciones en este corredor migratorio se repiten con regularidad. Cuando una patera no llega a destino en el plazo previsto, las hipótesis suelen oscilar entre el naufragio, la deriva por avería del motor o, en los casos más afortunados, el rescate por parte de algún buque mercante.
Hasta el cierre de esta información no constaba que Salvamento Marítimo ni ningún otro cuerpo de emergencia hubiese localizado la embarcación. Tampoco se ha informado de avistamientos por parte de buques en la zona ni de un eventual desvío de la patera hacia otro punto del litoral peninsular o magrebí.
Un goteo constante en las costas baleares
La llegada de pateras a Baleares se ha disparado en los últimos años, con Ibiza y Formentera como principales puntos de recepción por su cercanía geográfica con Argelia. Las pitiusas reciben semanalmente embarcaciones que arriban por sus propios medios a calas del sur y del este de las islas, mientras que otras son interceptadas por Salvamento Marítimo en alta mar.
La alerta llega apenas dos días después de que la Guardia Civil hallara dos cadáveres en aguas de Formentera en una misma jornada, uno de ellos el de una mujer que llevaba puesto un chaleco salvavidas. Los investigadores no descartaron entonces que se tratara de migrantes fallecidos al intentar alcanzar Baleares en patera. Con esos dos hallazgos, la cifra de cuerpos recuperados este año en circunstancias compatibles con la ruta migratoria hacia el archipiélago se eleva a catorce, según el recuento de Europa Press. El balance de 2025 superó el medio centenar.
La preocupación por la seguridad de quienes emprenden esta ruta se mantiene mientras se desconoce la suerte de los 23 migrantes desaparecidos que partieron rumbo a Baleares.









