Una madre ibicenca, que se identifica con las iniciales OB, se ha plantado frente a la sede del Consell de Ibiza para recoger firmas con las que reclamar la devolución de su hijo de dos años, retirado cautelarmente por Protección de Menores el pasado 9 de marzo. La acción supone un nuevo paso de presión pública mientras el procedimiento judicial sigue abierto, según el caso publicado por La Voz de Ibiza.
En un primer momento, fuentes próximas a la madre apuntaron que estudiaba convocar una huelga silenciosa frente al Consell, una idea que finalmente descartó. La recogida de firmas se ha presentado ahora como una vía alternativa para visibilizar el caso y trasladar a la institución insular el respaldo de vecinos y simpatizantes.
OB sostiene que el conflicto comenzó tras varias quejas que presentó ante la escoleta de Sa Carroca a la que acudía el menor y, posteriormente, ante Inspección Educativa de Ibiza. Reclamaciones, según afirma, vinculadas a cuestiones organizativas, ruido en el aula y el trato recibido por el niño.
Un menor retirado el 9 de marzo
La medida adoptada por el Consell consistió en una declaración cautelar de desamparo, figura prevista en la legislación de protección de menores para situaciones consideradas de riesgo grave. Según la documentación facilitada por la propia madre a La Voz de Ibiza, el niño fue retirado por la mañana, tras dejarlo en la escuela infantil, y horas más tarde se le comunicó que la administración había asumido la tutela.
OB afirma además que no recibió acceso completo al expediente hasta el 30 de marzo, momento en el que conoció los motivos concretos alegados para justificar la retirada del menor.
Tres horas de visita a la semana
El niño permaneció entre el 9 y el 13 de marzo en un centro de acogida y, desde entonces, convive con familiares maternos, en concreto con el hermano y la cuñada de la madre. La tutela administrativa, sin embargo, sigue en manos del Consell de Ibiza.
El régimen de visitas vigente se limita a tres horas semanales, según el relato aportado por OB.

Un informe psicológico cuestiona la medida
Entre la documentación que la madre ha hecho llegar a este medio figura un informe psicológico privado, firmado por una psicóloga clínica colegiada en Baleares y fechado el 18 de mayo de 2026. El documento concluye que no se observan indicadores compatibles con abandono, negligencia severa ni maltrato físico, y advierte del impacto emocional que una separación prolongada puede tener en un menor de dos años.
El informe describe a OB como una persona con elevada implicación emocional y práctica en la crianza, estabilidad económica y una vida organizada en torno al cuidado del niño.
El Consell mantiene la reserva
Consultado por La Voz de Ibiza en su día, el Consell de Ibiza declinó realizar declaraciones sobre el caso, amparándose en el deber de reserva que rige los expedientes de protección de menores. La normativa española obliga a las administraciones a preservar la confidencialidad en este tipo de procedimientos, por lo que las actuaciones suelen desarrollarse con muy poca información pública mientras siguen su curso.
Pendiente de resolución judicial
El escrito de oposición presentado ante el Tribunal de Instancia de Ibiza pide dejar sin efecto la resolución administrativa del Consell y, como medida cautelar, el retorno del menor al domicilio materno bajo seguimiento intensivo. La defensa sostiene que existían alternativas menos invasivas, como la supervisión domiciliaria o el apoyo terapéutico, y que no concurren las circunstancias de desprotección grave que justifiquen una retirada urgente.
El procedimiento sigue abierto y, por el momento, no existe resolución judicial firme sobre el fondo. Mientras tanto, la recogida de firmas frente al Consell se convierte en el nuevo capítulo de un caso de custodia en Ibiza que la madre se niega a librar solo en los tribunales de las islas.












